CRÍTICA A LA NOVELA "FONTÁN" DE

MARCOS CALVEIRO

La documentación contenida en esta web tiene TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS, para su distribución y/o comunicación pública por parte de personas ajenas a la Fundación póngase en contacto a la misma.

El pasado mes de Octubre, conocimos que el Abogado y Escritor, Marcos Sánchez Calveiro ganó la IX edición  del Premio Narrativa Breve Repsol, 2015, creado con objeto de fomentar la cultura e impulsar la literatura en gallego.

 

El Premio obtenido fue por la Novela biográfica de fondo histórico, “Fontán”, lo que suscitó nuestro interés.

 

Nos llamó la atención, la entrevista que  a Marcos S. Calveiro le efectuó el periodista Alberto Ramos, publicada en el Periódico Praza Publica del 2 de Octubre de 2015.

 

En ella el entrevistado denominaba a Fontán protonacionalista, término que entendemos se aplica a persona que perteneció a colectivos previos o anteriores al nacionalismo.

 

De la entrevista destacamos la respuesta de Calveiro a la pregunta de ¿cómo fue el proceso de documentación?, a la que contestó:

 

“Llevo años con una carpeta en el ordenador que se llama Domingo donde voy vertiendo toda la información que encuentro sobre él, tengo que destacar el trabajo fundamental de una Fundación, la Fundación de su Familia que se llama Fundación Domingo Fontán y que tiene muchos de sus documentos personales digitalizados a disposición a través de la red.

Pienso que es una documentación biográfica impresionante que debería estar en una institución pública gallega a disposición de todo el mundo”.

 

Saber que la Fundación le ha sido de utilidad a Marcos Calveiro para escribir su novela sobre Fontán nos llenó de satisfacción al considerar que estamos cumpliendo los fines estatutarios que se concretan entre otras cosas, en dar a conocer la figura y obra del ilustre Geógrafo.

 

Aunque no conozco al Sr. Calveiro, por lo dicho, presumo que es una persona que en su ideario no se encuentran la propiedad privada, ni el derecho a la herencia y prefiere la gestión pública a la privada. Si nos hubiera visitado en la Fundación, sin duda alguna, no solo le hubiésemos ayudado en la medida de nuestras posibilidades, también la Fundación le habría convidado a un café, sin causar con ello cargo alguno al erario público.

 

Enterados que la novela la publicaría la Editorial Galaxia, la Fundación encargó a la librería de Santiago Follas Novas le remitiera contra reembolso uno de los ejemplares.

 

Hace unos días lo recibimos, y como se dice coloquialmente, lo leí de una atacada con gran interés, efectuando a continuación su crítica.

 

Nada tengo que decir en cuanto a la crítica literaria, a la que en su día se dedicó un viejo amigo de la familia, Manuel Sánchez Camargo (1911-1967).

 

En cuanto a Domingo Fontán y el rigor histórico con el que entiendo debe ser considerado, sí, tengo mucho que decir:

 

Al Sr. Calveiro, sinceramente,  le felicito por su novela y por su verbo fluido en la lengua da Nosa Terra, pero no puedo aplaudir su falta de rigor histórico sobre el personaje.

 

En primer término, Calveiro recoge en su novela los peores tópicos o estereotipos que determinados autores han creado sobre Fontán en los últimos años.

 

El Sr. Calveiro, atribuye a Fontán un mal carácter y genio desmedido, no solo en la Universidad, en el Congreso de los Diputados, sino también en su propia casa, sirva como ejemplo (p. 191) (frase que pone en boca de la hermana de su mujer):

 

“No entendía como su hermana podía quedarse con ese hombre colérico que descuidaba a la familia en la busca de un loco sueño de un mapa que no le reportaría más que contingencias y gastos y de una vocación política que le costó cargo y prebendas”.

 

Calveiro nos cuenta en la página 228:

 

“Fontán, cuando sus achaques y la estricta  vigilancia de su mujer lo permitía, pasaba muchos días del mes en Noya. Desde la muerte de su hermano Andrés debía atender personalmente la Fábrica de papel”.

 

Con independencia de que ya antes del fallecimiento de su hermano Andrés, 30 de Marzo de 1861, Manuel, hijo del Geógrafo, se encargaba de la administración de la misma. Domingo Fontán, nunca vigiló a su mujer, ni ésta le dio motivos para ello.

 

Sobre esta cuestión salimos al paso en nuestro artículo “Las prematuras muertes de Fontán” publicado en la página web de la Fundación, al que me remito,  donde explicamos el origen de este embuste.

 

Referente a su supuesto mal carácter, cosa distinta, es su gran personalidad, que le permitió levantar su Carta Geométrica, que sin ella hubiese resultado imposible, pues Fontán se entregó en cuerpo y alma a cuanto hizo.

 

Antes de la lectura de la Novela, la Fundación Domingo Fontán publicó en su página web, el artículo “Fontán en la Universidad Compostelana”, donde desmentimos este injusto tópico, de haberla leído antes, hubiésemos incluido a Marcos Sánchez Calveiro en la lista que encabeza José Ramón Barreiros y Ermelindo Portela Silva como críticos de Fontán en la  gestión de su Cátedra en la Universidad Compostela. Calveiro afirma al respecto (pág. 100):

 

“Su mala disposición de acabar con sus propios alumnos a los que cada vez exigía más, incluso a sus pupilos preferidos, Casiano Prado y Ramón de la Sagra, tuvieron severas dificultades para seguir su ritmo. La materia resultaba ingente para cualquier ser humano”.

 

Cuando Calveiro atribuye a Fontán la depuración política de los Absolutistas como una de sus funciones de Secretario de la Diputación de La Coruña durante el Trienio Liberal (pág. 119) se equivoca, (ver artículo Domingo Fontán. El Trienio Liberal 1820-1823), en la página web de la Fundación Domingo Fontán. La Diputación era un órgano colegiado en el que el Secretario no tenía voz ni voto.

 

En cuanto a las  numerosas intervenciones de Fontán en el Congreso de los Diputados durante las tres legislaturas en las que estuvo presente, a Calveiro solo le merece el comentario que efectúa sobre la Sesión del 16 de Agosto de 1837, en la que se continuaba la discusión del Dictamen de la Comisión de Hacienda sobre la contribución extraordinaria de guerra, en ella Calveiro atribuye erróneamente al diputado Pascual Madoz, afirmar:

 

“Es usted el que más declama en el Congreso el que más grita, es el que más, al parecer quiere arrancar la convicción a fuertes voces”.

 

Sin embargo, no fue Madoz quien así se pronunció, sino el Diputado Vicente Sancho, que dijo algo parecido:

 

“…. Si he pedido la palabra en pro para contestar al Sr. Fontán, cuyas observaciones no son otras que una  declamación, porque el Sr. Fontán suele declamar muy a menudo….”

 

Fontán le replicó afirmando al final de su discurso:

 

“Últimamente el Sr. Sancho dice que yo acostumbro a declamar, sobre esto pueden juzgar las Cortes a cual de los dos conviene más bien semejante calificación”.

 

Tampoco compartimos las afinidades que el autor atribuye a Fontán con respecto a la llamada Revolución Gallega de Abril de 1846, (páginas 196 y 197).

 

Ni en el estado etílico que Calveiro atribuye a Fontán en la pretendida conversación que dice mantuvo con José Dionisio Valladares en la Sierra de San Mamed, (páginas 138-139), se le hubiera ocurrido pensar que la Revolución de 1846, fue según atribuye Calveiro a tal suceso, en su caso, la última oportunidad  de que Galicia dejara de ser una colonia de la Corte.

 

Fontán a los pocos años de su muerte, pasó al más absoluto anonimato, por eso afortunadamente no llamó la atención de Manuel Murguía, para que hoy Calveiro, con falta de rigor, nos lo presente como protonacionalista en el sentido ya expresado.

 

No obstante, en el presente año 2016, se cumple el 170 aniversario de tales acontecimientos, motivo por lo que le dedicaremos el  próximo mes un nuevo artículo, en nuestra página web, denominado “Domingo Fontán, La Revolución Gallega de 1846”.

 

Para concluir, la Novela tiene evidentes errores, de ellos destacamos cuando Calveiro narra que Fontán en el año 1831 era acompañado en el levantamiento planimétrico de la Carta Geométrica de Galicia, por el Oficial de Estado Mayor Francés Desjardins, quien pretendía una copia para el Depósito de Guerra Francés, (páginas 153 y 154):

 

“El Francés en el límite de las inclemencias del tiempo y del endemoniado carácter de Fontán abandonó su misión,” redactando un informe en el que en términos generales estimaba inviable el proyecto por los escasos medios, orografía del terreno, considerando que para realizar el proyecto se necesitaban varias vidas.

 

Sin embargo, no nos consta como cierto tal acontecimiento, pues el General de Estado Mayor Francés Jacques Desjardins nació el 9 de Febrero de 1759 y falleció el 11 de Febrero de 1806, como consecuencia de las heridas que recibió en la Batalla de Eylay. (En el año 1831, ya había fallecido)

 

También pensamos que podría referirse al Geógrafo Francés nacido en Noisy – su Orse el 30 de Septiembre de 1823, que falleció en París el 22 de Octubre de 1866, que descartamos porque en 1831 tenía 8 años.

 

Concluimos reiterando nuestra felicitación a Marcos Calveiro por su novela “Fontán”, deseándole los mejores éxitos editoriales, aunque en nuestra sincera opinión, podía haber sido más riguroso al narrar la vida del ilustre Geógrafo y Matemático.

 

César Camargo

Vicepresidente

Fundación Domingo Fontán

Enero 2016

 

 

 

 

La documentación e imágenes contenidas en esta web tienen TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS, para su distribución y/o comunicación pública por parte de personas ajenas a la Fundación póngase en contacto a la misma.