Domingo Fontán y la Villa de Noya

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                                   por el Este con la de los herederos de Manuel Mouriño y por el Poniente con la casa que también heredaron  Andrés y Domingo de su tío Sebastián Rodríguez Blanco, hijo de Alberto Rodríguez Rodríguez  y de Sebastiana Blanco, ambos de la Feligresía y Aldea de Porta de Conde.

 

Domingo Fontán, en su concisa autobiografía, publicada por el Instituto Padre Sarmiento en 1946 en sus Cuadernos de Estudios Gallegos, nos cuenta que estudió las primeras letras en San Andrés de Baliñas y la Lengua Latina en Búa, lugar de la Parroquia de Barro, próxima a su lugar de nacimiento en Porta de Conde, en el Salnés, empezando a los 12 años el curso de Filosofía en la Universidad de Santiago de Compostela donde concluyó esta carrera y las de Teología, Leyes y Cánones recibiendo el grado de Bachiller en todas ellas y los de Licenciado y Doctor en las dos primeras.

 

Fontán también cultivó otros estudios, dedicándose desde la niñez al de la Lengua Francesa e Inglesa, al lado de los presbíteros emigrados que residían en Noya, dominando la primera a los 13 años. Villa ésta donde pasaba las vacaciones de verano en compañía de su buen tío materno Sebastián Rodríguez Blanco, cura de la misma, quien se encargó de su educación universitaria y de la de su hermano Andrés.

 

Los presbíteros a que se refiere Fontán, fueron algunos de los 209 que en Octubre de 1792 llegaron a La Coruña huyendo de la Revolución Francesa de 1789, al incautarles todos sus bienes y obligarles a jurar la Constitución.

Por Decreto de 1799 se les permitió el retorno y ejercicio público del culto, pero a pesar de ello, algunos se quedaron en Galicia y particularmente en Noya.

 

Domingo y su hermano mayor Andrés, ya desde muy niños pasaban temporadas en Noya en casa de su tío abuelo materno Lorenzo Blanco quien a su vez era tío del que fue cura párroco de Noya Sebastián Rodríguez Blanco.

 

Fotografía de la casa de Domingo Fontán, Noya. Archivo Fundación Domingo Fontán.

 

Es antigua la vinculación de Fontán con la Villa de Noya, que según nos cuenta la leyenda, se ubica donde brotaron de la tierra los siete colores del arco iris, allí donde embarrancó el arca de Noé en el Monte Aro de la Sierra de Barbanza,  Villa milenaria, fundada por su hija Noela,  lugar donde el Patriarca alegró su vejez con los frutos de su viña.

 

Domingo Fontán, en su concisa autobiografía, publicada por el Instituto Padre Sarmiento en 1946 en sus Cuadernos de Estudios Gallegos, nos cuenta que estudió las primeras letras en San Andrés de Baliñas y la Lengua Latina en Búa, lugar de la Parroquia de Barro, próxima a su lugar de nacimiento en Porta de Conde, en el Salnés, empezando a los 12 años el curso de Filosofía en la Universidad de Santiago de Compostela donde concluyó esta carrera y las de Teología, Leyes y Cánones recibiendo el grado de Bachiller en todas ellas y los de Licenciado y Doctor en las dos primeras.

 

Fontán también cultivó otros estudios, dedicándose desde la niñez al de la Lengua Francesa e Inglesa, al lado de los presbíteros emigrados que residían en Noya, dominando la primera a los 13 años. Villa ésta donde pasaba las vacaciones de verano en compañía de su buen tío materno Sebastián Rodríguez Blanco, cura de la misma, quien se encargó de su educación universitaria y de la de su hermano Andrés.

 

Los presbíteros a que se refiere Fontán, fueron algunos de los 209 que en Octubre de 1792 llegaron a La Coruña huyendo de la Revolución Francesa de 1789, al incautarles todos sus bienes y obligarles a jurar la Constitución.

Por Decreto de 1799 se les permitió el retorno y ejercicio público del culto, pero a pesar de ello, algunos se quedaron en Galicia y particularmente en Noya.

 

Domingo y su hermano mayor Andrés, ya desde muy niños pasaban temporadas en Noya en casa de su tío abuelo materno Lorenzo Blanco quien a su vez era tío del que fue cura párroco de Noya Sebastián Rodríguez Blanco.

 

En esa época, fue su compañero de juegos y estudios y más tarde de universidad, José Lamas Pardo, quien también pasaba temporadas en Noya, en el domicilio familiar.

 

Nació en San Miguel de Soldange, La Pastoriza, Lugo, (8 de Diciembre de 1789 – 1868). De 1816 a 1818 fue Rector de la Universidad de Santiago; en 1820 Diputado a Cortes por el Reino de Galicia; de 1820 a 1822, Jefe Político de Lugo; de 1823 a 1834 Oficial Mayor del Ministerio de Gracia y Justicia; en 1826, influyendo desde dicho puesto para que su amigo Domingo Fontán obtuviese su purificación y fuera repuesto en su Cátedra de Matemáticas.

Fue coordinador del proyecto de división municipal de Galicia que su Audiencia encargó a Domingo Fontán en dicho año de 1826, llamado de Corregimientos o Alcaldías Reales.

También fue autor del proyecto de ley de 1830 para el arreglo de los escribanos públicos, se le nombró caballero pensionado con la Cruz de Carlos III.

En 1834 ofreció sus servicios al Pretendiente Don Carlos a quien sirvió el resto de su vida exiliándose a Francia el 27 de Febrero de 1839 donde fijó su residencia en San Juan de Luz.

 

La casa donde residió Fontán en Noya, aún se conserva, aunque muy restaurada, pues en 1923 se le añadió un segundo piso, unificando la fachada con la casa contigua que también fue de su propiedad. Fue  adquirida en compraventa el 17 de Enero de 1848 por Andrés Fontán Rodríguez, hermano de Domingo, otorgando en su propio nombre y derecho escritura pública de compraventa con las hijas del referido Lorenzo Blanco, vecinas de Santa Cristina de Barro, Juana de estado civil soltera, Pascua, asistida por su esposo Cipriano Lamas Leira y Lucía igualmente asistida por su esposo Juan de Horta y Antonia Blanco Iglesias, también soltera.

 

Se trataba de la casa nº 19 sita en la calle de los Lagares, conocida como calle del Curro, lindaba en ese año de 1848 por el Norte con la citada calle del Curro, por el Sur con la huerta de Andrés y Domingo Fontán herederos de Sebastián Rodríguez Blanco, por el Este con la de los herederos de Manuel Mouriño y por el Poniente con la casa que también heredaron  Andrés y Domingo de su tío Sebastián Rodríguez Blanco, hijo de Alberto Rodríguez Rodríguez  y de Sebastiana Blanco, ambos de la Feligresía y Aldea de Porta de Conde.

 

En 1915 los lindes de la casa eran los siguientes:

 

Casa de planta alta situada en la calle de Felipe de Castro unida por el Este a la casa de Rosendo Fontán Riva, sobre cuya calle tiene un voladizo o soportal, está señalada con el nº 19 antiguo, 55 moderno y tiene una extensión superficial de dos metros y cincuenta centímetros de ancho por seis y medio de largo; linda por la derecha, al Oeste, con la citada casa de Rosendo Fontán Riva; por la izquierda, al Este, con la casa de Soledad Albariño y otros y por la espalda, al Sur, con la huerta unida a la casa de Rosendo Fontán Riva y por su frente al Norte con la calle de Felipe de Castro, antes del Curro.

 

Sebastián Rodríguez Blanco nació en Porta de Conde el 20 de Enero de 1761,  el 29 de Marzo de 1800 obtuvo por concurso y examen el curato de la iglesia de San Martín de la Villa de Noya y el 2 de Abril de 1800 el de Santa María del Obre, que no tenían ni iglesiario (terreno o huerto contiguo a la casa rectoral) ni tal casa rectoral.

 

Por ello, el Cura Párroco, el 2 de Octubre de 1800, adquirió en compraventa el proindiviso  existente entre Felipa Díaz y Cuello, viuda de Juan Pardiñas, Carlos Núñez Feira y su mujer María del Carmen Pardiñas, hija de Juan y Felipa, sobre la casa de un solo piso, con sótano cuadra y huerta de dos ferrados con los siguientes lindes: Este, casas de Manuel Mouriño y Lorenzo Blanco, Poniente con la calle de Fanequeira, que luego se denominó Lamas que en la actualidad recobró su antiguo nombre; Norte, con la calle del Hórreo, que pasó a llamarse calle del Curro; y por el Mediodía con la rivera del mar, hoy Malecón de Cadarso.

 

Dicha casa en 1915 tenía los siguientes lindes:

 

Casa de planta alta señalada con los números 57 y 59 de la calle llamada antiguamente del Curro y en la actualidad de Felipe de Castro de esta población compuesta de un solo piso, cuadra y sótano, a la que se halla unida por el Sur un terreno o huerta de dos ferrados de extensión aproximadamente, equivalentes a ocho áreas y ocho centiáreas, se ignora la medida de su superficie que ocupa el edificio y todo así reunido forma una sola finca que linda por la derecha entrando al Oeste con calle que se dirige a la Plaza que actualmente se llama de Lamas y antes de la Fanaqueira en parte, y en la otra con casa de Juan Santos Chohuza: por la izquierda al Este con la casa número 19 antiguo y 55 moderno de Rosendo Fontán Riva,  y después ejido (terreno sin cultivar) de Doña Soledad Mouriño y otros, muros en medio; por la espalda al Sur con la muralla de piedra que cierra la indicada huerta y después de ella con terreno que Rosendo Fontán Riva adquirió del Ilustrísimo Ayuntamiento de esta Villa y malecón titulado de Cadarso  y por el frente al Norte con la calle de Felipe de Castro.

 

Al malecón  se le llama de Cadarso en recuerdo de Luis Cadarso  y Rey, ilustre noyés bautizado en la iglesia de San Martín el 24 de Noviembre de 1843, Capitán de Navío de la Armada Española quien falleció el 1 de Mayo de 1898 al mando del Crucero Reina Cristina combatiendo con los estadounidenses en la ensenada de Cavite (Filipinas). Contrajo matrimonio en tres ocasiones: con Demetria de Andrés Moreno Curiel, de cuyo enlace nació Luisa Apolonia y Louis Demetrio; con Natalia Fernández Cañete, tuvo como descendientes a Natalia, Carmen y Emilio, nacidos en Manila y por último, de su unión  con Petronila Sevigne,  nació Josefa.

 

Ilustramos el presente artículo, entre otras, con una fotografía del  archivo de fdf, en la que podemos observar la fachada principal que daba al mediodía tomada en 1930, en ella podemos ver en la galería central a nuestro presidente Doña Everilda Sánchez Fontán, que entonces contaba con ocho años de edad (Fotografía  al final del artículo).

 

Para el levantamiento de la Carta Geométrica de Galicia (1816-1834), en esa casa se ubicó el barómetro estacionario fabricado por Fortín con el que Andrés y ocasionalmente Sebastián realizaban mediciones tanto barométricas como termométricas, con un termómetro con regla también construido por Fortín, al nivel del mar, en los mismos días y a las mismas horas concertadas con Domingo quien efectuaba idénticas mediciones en el lugar donde se encontraba estacionado, empleando otro barómetro y termómetro de Fortín, que luego sustituyó por un barómetro “quai Peletier nº 30, París CPF 253 mucho más practico y manejable que el barómetro de Fortín  empleado por Andrés. Así podemos afirmar que la Carta Geométrica de Galicia está levantada al nivel barométrico de la Ría de Noya. Ello con independencia de las alturas medidas trigonométricamente.

 

El 16 de Febrero de 1828, Andrés Fontán, Abogado de los Reales Consejos, fue electo por el Ayuntamiento de Noya como 2º Comandante del Batallón de Voluntarios Realistas de esa Villa, creado el 1 de Agosto de 1823, desempeñaría dicho cargo hasta el 25 de Octubre de 1833, en que fue disuelto. El puesto de 1er. Comandante lo ocupaba el Teniente Coronel del Ejército, ya retirado Julián Malvar y Pinto, su plana mayor en ese año de 1828 estaba constituida por los siguientes individuos: Teniente Ayudante Ignacio Calvo Cisneros; Subteniente Abanderado Andrés Fernández, Capellán Jacobo Tubio y Cirujano Manuel Rey.

 

Julián Malvar y Pinto (San Miguel de Deiro 24-V-1885 Noya 1857) fue paje del Rey Carlos IV, participó durante la Guerra de la Independencia en la toma de Balmaceda, Batalla de Espinosa de los Monteros y defensa de Pontesampayo; diputado a Cortes por La Coruña en 1837 y senador en 1838. Malvar se estableció en Noya al contraer matrimonio con María Josefa Tabeada, también natural de San Miguel de Deiro, Parroquia de Villa García de Arosa. Su amistad con Fontán se consolidó al ser compañeros en el Congreso de los Diputados. Fontán al regresar a Santiago después de su estancia en La Coruña durante el llamado Trienio Liberal, estableció su domicilio familiar en la casa nº 6 de la Calle Ayala Picho de la Cerca, propiedad de Julián Malvar, quien la heredó de su tío abuelo el Arzobispo de Santiago. Su hija Desamparada Malvar Tabeada fue esposa de Eugenio Reguera Pardiñas, también buen amigo de Fontán, fue Secretario del Jefe Político de La Coruña en 1845, de 1850 a 1856 Jefe Político de Segovia, en 1856 Gobernador Civil de Lugo; colaboró en la redacción del Diccionario del Dialecto Gallego de Luis Aguirre del Río traduciendo al castellano locuciones referentes a la agricultura, también intervino como abogado de la Sociedad del Ferrocarril Compostelano mediando en el laudo entre esta y el ingeniero Juan Stephenson Mould.

 

Los Voluntarios Realistas, fue una milicia formada por Fernando VII mediante  Orden de 10 de Junio de 1823, el levantamiento del Coronel Valdés determinó que en Septiembre de 1824 se regulara, encomendándole guardar la seguridad el orden y la monarquía absoluta.

 

Aunque Domingo tuvo su residencia en Santiago, en la casa de la Villa, como gustaba llamarla, siempre que pudo pasó los veranos en compañía de su esposa Manuela y sus hijos en Noya.

 

El 15 de Marzo de 1843, falleció Sebastián Rodríguez Blanco, quien fue enterrado en el cementerio de Santa María la Nueva. También a principios de ese mismo año, Fontán libre de sus ocupaciones en el Congreso de los Diputados, regresó definitivamente a Galicia estableciéndose en su nueva casa de la Rua del Villar en Compostela. No obstante al emplear tanto él como su hermano Andrés el capital que en herencia les dejó su tío Sebastián en la adquisición de las demás participaciones de la Fábrica de papel del Castro de Lousame, cercana a la Villa de Noya, su administración, a la que se dedicó desde entonces le obligó en los siguientes años a efectuar numerosísimos viajes permaneciendo en Noya largas temporadas, pues la casa de la calle del Curro se empleaba como almacén tanto de trapo como de papel. Fue precisamente regresando de Noya al medio día del 4 de Abril de 1846, en San Martín de Laraño donde tuvo conocimiento de la Revolución de Abril del Capitán General de Galicia Miguel Solís y Cuetos.

 

En los días 12 y 13 de Septiembre de 1843, tiene lugar un conflicto entre la Villa de Noya y la Puebla del Caramiñal, como consecuencia del traslado del Juzgado de Primera Instancia de Noya a la Puebla por orden de la Audiencia Central de Galicia. Ello motivó que la Compañía de Cazadores de Noya integrada por 138 miembros se dirigiera a la Puebla con la intención de rescatar al Juez. El día 13, la Puebla movilizó a los integrantes de su Milicia Ciudadana en número de 110 para hacer frente a los expedicionarios de Noya.

 

El Juez de Primera Instancia Luis María Barros, no se encontraba en la Puebla, pues se había puesto a salvo en Villagarcía de Arosa, así el conflicto no llegó a más por la mediación del Teniente de Navío Comandante de la balandra guarda costas, Benigno Carvajo.

 

Noya perdió su Juzgado de Primera Instancia, abriéndosele sumario y destituyendo a Mariano Medina Álvarez, Capitán de Cazadores de la Milicia Nacional, como Comandante Militar de la Villa de Noya y su partido, suprimiéndose la Comandancia Militar de esa Villa.

 

Curiosamente años más tarde Rosendo, el hijo menor del Geógrafo contraería matrimonio con Everilda Medina Cabezudo hija del  Capitán de Cazadores, Mariano Medina Álvarez y Manuela Cabezudo Colmeiro.

 

Domingo y Andrés aunque defendieron la permanencia del Juzgado de Primera Instancia en Noya recomendándola al Intendente Muñoz Arias Uria Vasadré, se opusieron a la expedición armada, apoyando y colaborando en la impresión de un manifiesto que hizo la Puebla el 15 de Octubre de 1843. Imprenta J. Núñez Castaño, Santiago.

 

También en ese mes de Octubre, Domingo Fontán escribió al Ministro de la Gobernación y al General Fernando Cotoner y Chacón quien en esas fechas fue nombrado Comandante de Galicia para que los Ayuntamientos y empleados destituidos fuesen repuestos, y para que la Milicia Nacional de Noya fuese reorganizada.

 

En carta de 8 de Octubre de 1843 Domingo comentaba a su hermano Andrés al respecto:

 

“… ya ves pues y vean esos señores que yo sin fruto ni esperanza alguna de conseguir lo que solicito, no por eso dejo de luchar y de ahogarme por complacerles. Verás en ello mi buena voluntad y mi íntima persuasión de que su causa es justa y en obsequio de ella llevaré con paciencia los muchos disgustos que me causa su defensa y los que aún pueda causarme….”

 

También en los últimos días de Agosto y primeros de Septiembre de 1852, Fontán se encargaba de las operaciones barométricas para determinar el desnivel de la Cuesta del Monte Culón para el trazado de la Carretera de Lesende a Fuenfría, al Este de Noya, aconsejando que el punto donde se debía practicar la curva de la carretera sería en Salgueirós a 60 varas, más allá  del manantial sobre Lesende.

 

El 14 de Enero de 1851, Bravo Murillo ante la dimisión de Narváez disolvió las Cortes anunciando elecciones para los días 10 y 11 de Mayo con la que dio comienzo la Legislatura de 1851-1852 en la que Fontán se presentó por la circunscripción de La Coruña, Distrito de Noya, no obteniendo el escaño pretendido al fallarle los apoyos con los que contaba, que decidieron respaldar la candidatura de Bernardino Malvar quien salió elegido diputado a Cortes. También Fontán se presentó a las elecciones de la legislatura del 1853-1854 por el Distrito de Noya, no obteniendo el escaño al que aspiraba, que también lo ocupó Bernardino Malvar Taboada.

 

El 30 de Marzo de 1861, en la Fábrica de papel del Castro de Lousame se produjo el fallecimiento de su hermano Andrés de quien heredó su parte de la Fábrica de papel del Castro y de las casas de la Villa. Conocemos que Fontán encontrándose en Noya recibió la última carta de la firma Núñez e Hijos de La Coruña fechada el 4 de Octubre de 1866 en la que entre otros temas le hacía partícipe de haber cobrado su paga del mes de Julio con descuento de 320 reales de vellón como subvención de muerte y que ésta ascendía  a 1860 reales de vellón  mensuales.

 

Fontán falleció 20 días después,  el 24 de Octubre de 1866, a las 9,30 horas de la mañana en la Villa de Caldas de Cuntis.

 

Tras el fallecimiento de Domingo Fontán, su hijo Manuel. quien ya se ocupaba del gobierno de la Fábrica de papel del Castro desde el año 1860, sustituyendo a  su tío Andrés siguió en la dirección de la Fábrica hasta su fallecimiento en la misma, donde tenía su residencia, el 14 de Septiembre de 1896.

 

A partir de entonces, de la Fábrica se encargó su hermano Rosendo Fontán Riva quien había heredado las casas de la Villa de Noya fijando en ellas su residencia, quien como ya tenemos dicho contrajo matrimonio con Everilda Medina Cabezudo en 1879, nacida en dicha Villa en 1857, donde también  nacieron sus hijos Everilda, Enriqueta, Regina y Manuel Fontán Medina, todos ellos solteros con la excepción de Regina quien contrajo matrimonio con Manuel Sánchez Vidal, Abogado del Puerto del Son, quienes después de un corto periodo de tiempo en que residieron en Caldas de Reyes, fijaron su domicilio en la casa de la calle del Curro donde nacieron sus hijos Rosendo Everilda y Leopoldo Sánchez Fontán, quienes tras fallecer su tía Everilda en 1933, fijaron su residencia en Madrid.

 

Las hijas de Rosendo Fontán Riva, mantuvieron una estrecha amistad con Natalia y Carmen Cadarso Fernández, hijas del Capitán de Navío Luis Cadarso, quien residió en la casa contigua de la calle del Curro.

 

El último de lo hijos de Regina Fontán, lleva el nombre de Leopoldo en recuerdo del Capitán de Infantería de Marina, Leopoldo Jaúdenes y Barcena (1875 – Puentedeume 14-IX-1910), esposo de Carmen Cadarso Fernández.

 

A Domingo Fontán en la Villa de Noya, nunca se le rindió homenaje  hasta que en el mes de Abril de 2010, los Ayuntamientos de Noya y Lousame, acordaron, con motivo del doscientos veintidós aniversario de su nacimiento, la colocación de una placa conmemorativa, en la que fue su casa, que en la actualidad ocupa el Mercado de Abastos, Invitados por los patrocinadores, en representación de la Fundación Domingo Fontán, asistimos a tal evento que se celebró el sábado 17 de Abril de 2010, el que suscribe y su hermano Miguel Ángel, durante dicho acto, se descubrió en la fachada de la casa contigua adquirida en 1848 por Andrés Fontán, una discreta placa de gratino que reza: “En esta casa vivió Domingo Fontán Rodríguez autor de la primera Carta Geométrica de Galicia”.

 

Cosa diferente es la antiestética placa de mármol blanco que cubre una de las fachadas de la casa natal de Fontán sita en el lugar del Castro, en Porta de Conde, honrando su memoria, colocada por iniciativa del Presidente de la Sociedad Arqueológica de Pontevedra, Casto Sampedro Folgar, el 2 de Junio de 1931, sufragada por las cuatro Diputaciones de Galicia.

 

El mismo Casto Sampedro “sufrió un enfurecedor desengaño al ver la horrenda  realización de la idea tanto tiempo acariciada”.

 

Seguidamente se nos hizo entrega de otra placa de plata en la que se agradecía a la Fundación  apoyar con su presencia dicho acto, que aún recuerdo como estrictamente protocolario, sin duda alguna “enfriado” por un artículo publicado en el Correo Gallego, el 11 de Abril de 2010, titulado “Pleitos e intereses, la cultura en suspenso”, en el que su autor, un personaje del Salnés, que escribe sobre la flora silvestre de Galicia,  mojando su pluma en  la savia de la “digitalis purpurea” injuriaba a los descendientes de Domingo Fontán llamándoles oportunistas por haber formulado en el año 2006 contra el Instituto Geográfico Nacional de España demanda de Juicio Ordinario interesando la cancelación del depósito de la Carta Geométrica de Galicia efectuado por Rosendo Fontán Riva en 1905 en dicho Instituto, pleito en el que por cierto, obtuvieron sentencias favorables en primera y segunda instancia, recobrando  la minuta original de dicha Carta Geométrica.

 

El acto en homenaje a Fontán concluyó fuera de programa, visitando la llamada Casa del Marqués que en su día fue de la Familia Varela Radio, Pazo éste, que siempre ha estado abierto a la Familia Fontán. Dicho silvestre jardinero, pudo comprobar que allí no se encuentran las piedras litográficas de la Carta Geométrica de Galicia según erróneamente afirmaba en su artículo del Correo Gallego, que posteriormente  reprodujo en internet.

 

Rosendo Fontán Riva y su esposa Everilda siempre mantuvieron una estrecha amistad con el Bachiller y Profesor de Matemáticas, Geometría y Trigonometría de Santiago, Teodoro Varela de la Iglesia, (Soto de Camerós (Logroño) 16-XI-1842 - Noya 7-VII-1893), a quien Rosendo Fontán obsequió con el ejemplar de la carta Geométrica de Galicia que se conserva en el Pazo de Noya, (no las piedras litográficas), ese es otro tema del que algún día nos ocuparemos.

 

Teodoro Varela se estableció en la Villa al contraer matrimonio con Salomé Radío de la Vega (Noya 1853- Noya 1883) de cuyo matrimonio nacieron Manuel, Gustavo, Teodoro, José y Ramón.

Manuel (Pontevedra 15-XII-1873 – Madrid 13-XII-1962) fue Catedrático de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Santiago y Diputado a Cortes en 1831.

 

Manuel Fontán Medina hijo de Rosendo, mantuvo una estrecha amistad no solo con Manuel Varela que perduró en Madrid, cuando éste fijó su residencia en la calle Martínez Campos, sino también con su hermano Teodoro (1883 – Madrid 1975), quien fue Ingeniero de Minas del Distrito de La Coruña y Lugo y en unión de su compañero José María de Irimo Larrar, se encargó de la explotación de las minas de volframio sitas en Lousame “Lila” y “Everilda” propiedad de Rosendo Fontán.

 

El pasado verano, visité la Villa de Noya  y pude comprobar que la placa de granito colocada con motivo del 222 años del nacimiento de Domingo Fontán,  en la que fuera su casa, había sido retirada, siendo sustituida por un rótulo informativo de vecindad dividido en cuatro secciones donde dice:

 

Espacio Gremial, Segundo Piso, 2º Espacio de la mujer, 3º Casa donde vivió Domingo Fontán Rodríguez.

 

Asociación de Empresarios Noya Histórica.

 

Asociación de Amas de Casa de Noya/ Asociación de Mujeres  Rurales/ Asociación de Mujeres de la Ría.

 

Domingo Fontán Rodríguez (1788-1866) Geógrafo e ilustrado liberal. Pionero del Ferrocarril y de la Fábrica de Papel de Lousame, artífice del primer mapa cartográfico de Galicia.

 

 

Ante lo no visto, me acordé del hijo adoptivo de la Villa de Noya, el Escultor del Rey Fernando VI, e ilustre masón del Siglo XVIII, Felipe de Castro (1711- Noya 1775) quien  por encargo regio esculpió gran número de las estatuas de los monarcas hispanos que fueron colocadas en la balaustrada del Palacio de Oriente en la Villa y Corte, que en 1760,  Carlos III mandó retirar.

 

A Felipe de Castro, en la Alameda de Noya se le rinde público tributo en un monumento, nunca mejor dicho  encabezado por su busto fundido en bronce en los talleres valencianos de Vicente Ríos, por encargo de Antonio Romero Ortiz, quien ideó el monumento en 1879 y lo sufragó.

 

Romero Ortiz (Santiago 24-III-1822 – Madrid 18-I-1884) fue periodista, escritor, jurista y político; Secretario de la Junta de Santiago en la Revolución de 1846, Ministro de Gracia y Justicia en 1868, Gobernador del Banco de España en 1881, Gran Comendador de la masonería española y Diputado por Noya en las legislaturas de 1858, 1863, 1864, 1871, 1872, 1876, 1879 y 1881.

 

Los hijos del Geógrafo, Félix y Rosendo, el 8 de Julio de 1881, elevaron una solicitud al Ministro de Fomento por conducto y recomendación de Romero Ortiz para activar el expediente iniciado por Domingo Fontán el 10 de Junio de 1852, reclamando la propiedad de la Carta Geométrica de Galicia, incautada por el Estado en 1849, expediente éste que fue informado entonces por los ex ministros José López Ballesteros y José María Moscoso de Altamira y Quiroga.

 

A la salida de Noya, camino de Muros, según decía, recordaba a Felipe de  Castro: "No sea que en estos tiempos que corren se repita la historia y también le bajen del monolito de la Alameda al igual que sus estatuas del Palacio de Oriente.

Fotografía de la casa de Domingo Fontán, Noya. Archivo Fundación Domingo Fontán

Elias Díez e hijos Fotografos,Fotografía del oleo de Domingo Fontán pintado por Esquivel en 1852 que presidió el salón de la casa de Rosendo Fontán,Noya. Archivo Fundación Domingo Fontán.

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César Camargo Sánchez

Vicepresidente

Fundación Domingo Fontán

Mayo de 2014