FONTÁN DIRECTOR  del REAL OBSERVATORIO ASTRONÓMICO DE MADRID Y de la ESCUELA DE INGENIEROS GEÓGRAFOS

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El 1 de Diciembre de 1834, Domingo Fontán entrega al Secretario de Estado y del Despacho del Interior, José María Moscoso de Altamira y Quiroga la minuta de su Carta Geométrica de Galicia, cumpliendo la Real Orden del 12 de Agosto de la Reina Gobernadora María Cristina de Borbón. El 3 de Diciembre, la Carta fue colocada en uno de los salones del Palacio Real y presentada a la Reina Gobernadora por su Secretario de Estado, ilustrando Fontán a la Soberana sobre los pormenores de su trabajo.
En esa audiencia María Cristina se interesó por el grabado y estampado de la obra que por razones técnicas debería hacerse en París. La Reina también le manifestó al Geógrafo su deseo de darle la Cátedra de Astronomía y Dirección del Real Observatorio de Madrid con una dotación anual de 24.000 reales y casa.
Fontán aceptó de mala gana, dado que pretendía la Dirección del Real Conservatorio de Artes sito en la calle del Turco cuya dirección se encontraba vacante teniendo una dotación anual de 40.000 reales y casa. Por Real Orden de 17 de Febrero de 1835, Fontán fue nombrado Director del Real Observatorio Astronómico con sueldo anual de 24.000 reales y casa. En oficio separado de esa misma fecha se le comunicaba que si el Gobierno dispusiese enviarle a país extranjero para el grabado de la Carta, se le abonase un sobresueldo de 10.000 reales anuales durante su comisión.
Ello nos hace pensar que el nombramiento de Fontán como Director de un Observatorio inoperante, se hizo para favorecer su comisión del grabado de la Carta Geométrica de Galicia que requería su ausencia de España, pero a pesar de la Real Orden de 22 de Abril de 1836 que le encargaba ejecutar en París la supervisión de tales trabajos, la Guerra Carlista determinó que los fondos para la realización del grabado fueran tardíamente librados por la Pagaduría del Ministerio de Hacienda mediante Real Orden de 12 de Junio de 1838, por importe de 160.000 reales, de los que acusó recibo Fontán el 18 de Junio de 1838 para desempeñar su comisión. En cuanto a la Cátedra de Astronomía del Real Observatorio Astronómico, el 19 de Agosto de 1796, el Rey Carlos IV otorgó las Ordenanzas del Cuerpo de Ingenieros Cosmógrafos del Estado dependiente del Real Observatorio Astronómico de Madrid que regulaba las funciones y cometidos de esta especialidad y las del propio Observatorio. Por Real Decreto de la Reina Gobernadora María Cristina de Borbón, el 30 de Abril de 1835 se constituye el Cuerpo de Ingenieros Civiles, en él se expresaba: “Atendiendo las razones que me habéis expuesto, y mereciendo mi más vivo interés el Fomento de la riqueza pública, en que tanto influye el buen orden y el arreglo de las diferentes clases de ingresos del Estado, he venido a decretar lo siguiente: 1º Se formará un cuerpo denominado de ingenieros civiles, el cual se compondrá por ahora de dos inspecciones: primera de ingenieros de caminos, canales y puertos y segunda de ingenieros de minas. 2º Se formará un cuerpo de ingenieros civiles, tendrá un director que dependiente del Secretario de Estado y del Despacho de lo Interior y en virtud de órdenes comunicadas por él, ejercerá en el modo y forma que me propondréis las funciones administrativas propias del mismo. 3º Las clases, prerrogativas y sueldos de los ingenieros civiles se graduarán acomodándose en lo posible a lo que actualmente existe. 4º En cada uno de estas clases habrá un jefe inspector general con una junta consultiva compuesta del número de ingenieros que se designase. 5º Los inspectores generales extenderán y someterán a mi aprobación las instrucciones y reglamentos necesarios para llevar a debido efecto lo mandado en este decreto. 6º Cada inspección tendrá su escuela especial bajo dependencia del inspector general respectivo. 7º Formarán parte del Cuerpo de Ingenieros Civiles otras dos inspecciones de ingenieros geógrafos y de bosques, luego que la formación de las escuelas privativas de ambas permitan que se establezcan. Tendréis lo entendido y dispondréis de lo necesario para su cumplimiento. Está rubricado. Real mano – Palacio 30 de Abril 1835 – AD. Diego Medrano” También por Real Decreto de la Reina Gobernadora de 1 de Mayo de 1835, se crea en la Villa y Corte la Escuela Especial de Ingenieros Geógrafos que emprendería la enseñanza el día 1 de Octubre bajo la inspección del Director del Real Observatorio Astronómico según transcribimos: “Real Decreto para que en esta capital se establezca una Escuela de Ingenieros Geógrafos. En virtud del decreto que he tenido a bien expedir en 30 del mes próximo pasado he venido a mandar lo siguiente: Artículo 1º. Se establecerá en esta capital desde Octubre del corriente año, base la inspección del director del Observatorio Astronómico una escuela especial de ingenieros geógrafos. Artículo 2º. Se enseñará en ella la trigonometría rectilínea y esférica, la geometría analítica y descriptiva, los cálculos diferencial e integral, la topografía y geodesia, los principios generales de mineralogía y geoagnosia, la delineación y el dibujo topográfico, ejercitándose los alumnos prácticamente en las observaciones astronómicas y en las operaciones topográficas y geodésicas. Artículo 3º. Estas enseñanzas las desempeñarán por ahora el Director del Observatorio Astronómico, dos ingenieros, uno de minas y otro de caminos, canales y puertos de los empleados en las escuelas especiales de estas ramas y un profesor de delineación, los sueldos, gratificaciones y gastos que para ellos se necesitare se pagarán por cuenta de la cantidad asignada para el fomento de la agricultura y arte. Artículo 4º. Reservándose el Director del Observatorio la enseñanza de la topografía y geodesia y los de cálculo diferencial e integral, corresponden al profesor ingeniero de minas la de mineralogía y geognosia y el de caminos canales y puertos la trigonometría rectilínea y esférica y de geometría analítica y descriptiva. Artículo 5º. Los inspectores generales de minas y de caminos, canales y puertos me propondrán con arreglo a esta clasificación los ingenieros profesores, y el director de la escuela el de delineación y dibujo topográfico. Artículo 6º. El número de alumnos que haya de admitirse, las condiciones que para ello se exijan y todo lo relativo a la escuela serán objeto de un reglamento que me propondrá el director de ella. Artículo 7º. Cuando llegare el caso de crear el cuerpo de ingenieros geógrafos, el director de la escuela será colocado en él teniendo en consideración la utilidad de los servicios que como tal haya prestado. Tendréis entendido y dispondréis de lo necesario para su cumplimiento. Está rubricado de la real mano. Palacio 1º de Mayo de 1835. A.D. Diego Medrano. Igualmente el 1 de Mayo de 1835 la Reina dicta otro Real Decreto mandando establecer en esta Corte una Escuela Especial de Ingenieros de Bosques. Por Real Decreto de 23 de Abril de 1835, se manda establecer en esta capital una Escuela de Ingenieros de Minas. El 2 de Junio de 1835, Domingo solicitó de la Reina Gobernadora licencia para ir a Galicia a restablecer su salud siéndole concedida hasta el 1 de Octubre en que comenzaría el curso. El 19 de Agosto, desde Santiago remitió al Subsecretario el Ministerio de lo Interior, Ángel Vallejo Villalón, el Reglamento de la Escuela de Ingenieros Geógrafos y el 14 de Septiembre de 1835, se dio traslado a Fontán de una Real Orden dirigida al Director de Caminos por la que se dispone que la Escuela de Caminos y de Geógrafos fueran distintas aún cuando se ubiquen en el mismo local a tenor de los conocimientos que los alumnos de ambas adquieran en la Escuela de Minas y que el Director del Observatorio sea el Director de la Escuela de Geógrafos en lo que se fijarán tres años de enseñanza. Fontán regresó a la Villa y Corte después de su permiso el 1 de Octubre de 1835, en compañía de su esposa Manuela, Antonia, (hermana de ésta) y sus hijos Félix, María Dolores y Manuel, pero en lugar de ocupar su antigua vivienda en la calle de San Mateo alquiló el cuarto principal de la Calle de las Huertas nº 67 (nuevo), pues debido al estado de abandono en que se encontraba el edificio del Observatorio Astronómico, que fue saqueado y convertido en polvorín por las tropas de Napoleón durante la Guerra de la Independencia, no pudo ubicar en él su domicilio. Fontán tampoco pudo impartir allí su curso de Astronomía, por lo que mediante Real Orden del Ministerio de lo Interior de fecha 24 de Octubre de 1835 se ordenó a la Dirección General de Instrucción Pública que se le facilitase local acomodado en el edificio de las Reales Escuelas de San Isidro, también llamado Colegio Imperial de la Dirección General de Estudios, sito en la Calle de Toledo. Fontán trató por todos los medios a su alcance la rehabilitación del Observatorio sin conseguirlo, así en oficio de fecha 19 de Octubre de 1835 dirigido al Secretario del Despacho de lo Interior, exponía que su primera ocupación como Director del Observatorio fue hacerse cargo de sus instrumentos y efectos en poder de la Junta de Protección del Real Museo de Ciencias Naturales para impartir la enseñanza. Destacamos que concluida la Guerra en 1815, al Museo de Ciencias Naturales del que dependían el Jardín Botánico, los estudios de Mineralogía y la Colección del Laboratorio de Química, se le añadió también el Real Observatorio Astronómico y se crearon las escuelas de Astronomía Física Química Mineralogía, Orictornosia, Botánica, Zoología y Agricultura. El matemático José Rodríguez González, maestro de Fontán en la Universidad de Santiago de Compostela, el 2 de Enero de 1819, ocupó la Cátedra de Astronomía y el cargo de Director del Observatorio hasta 1821 en que fue destituido al concluir el llamado Trienio Liberal, quedando vacante el cargo hasta que lo ocupó Fontán. Como tenemos dicho, una de las primeras ocupaciones de Fontán fue la rehabilitación del Observatorio como tal y la conclusión del edificio del que presupuestó las obras y se le libraron los fondos suficientes para su realización, que comenzó en ese mismo mes de Abril en que fue nombrado Director y que pretendía concluir no más tarde del mes de Septiembre.
Todo ello en virtud de Real Orden de la Reina Gobernadora. Pero su cumplimiento se frustró por los obstáculos puestos por la Mayordomía Mayor de la Casa Real, que exigió la incomunicación del Real Observatorio del Real sitio del Buen Retiro, (hoy Parque del Retiro), impidiéndole a su Director realizar otras obras que no fueran esas. El 9 de Agosto, Fontán remitió plano de la línea de incomunicación y presupuesto de la tapia. Por Real Orden de 24 de Agosto se remitió a la Mayordomía Mayor la exposición y plano para aprobación. Así de la forma expresada, esperando tal aprobación el Observatorio Astronómico se quedó sin rehabilitar.
Fontán se refirió a esta cuestión en su intervención en el Congreso de los Diputados el 5 de Julio de 1837, al tratar la adicción al Proyecto de Ley Electoral que prohibía ser nombrado Diputado a los criados de su Majestad o empleados de la Casa Real. “Yo se de un caso en que el Ministro recibió Orden de S.M. la Reina Gobernadora para habilitar y poner en estado de servicio un establecimiento y ni él ni cinco compañeros que dignamente ocuparon el Ministerio pudieron dar cumplimiento a esta orden temiendo contrariar la voluntad de la Mayordomía mayor de S.M. en la que hallaron oposición insuperable.
Dígalo lo que ha pasado con respecto al Observatorio del Retiro, ornamento de nuestra arquitectura, y monumento de gloria principiado hace cincuenta años, y al cuidado sucesivamente de tres directores que ocuparán un lugar distinguido en nuestros fastos literarios; no ha podido prevalecer ni concluirse, solo por estar dentro del recinto de un sitio Real, y rodeado de una miserable tapia, sin que todavía se haya conseguido su incomunicación ni que se permita concluirla cincuenta años, como acabo de decir, han trascurrido desde que se fundó, y en todo este tiempo no ha podido llegar a ser útil a las ciencias y a la Nación, en razón de la oposición y resistencia experimentada de parte de los que cuidan del Real Patrimonio.
Los Sres. Secretarios del Despacho que estuvieron al frente del Ministerio de la Gobernación de la Península desde principios del año de 1835, saben bien cuanto lucharon durante estos tres años para allanar los obstáculos opuestos por la Mayordomía a la habilitación del Observatorio astronómico; yo se también como director suyo, y si presentara las comunicaciones que inútil e infructuosamente han mediado, harían todos los Sres. Diputados justicia a mis observaciones, y excluirían con más decisión que yo de la lista de elegibles a los que dependan y cobren sueldo de la Mayordomía mayor de S.M. Señores, yo no quiero contacto con los que están revestidos de tan alto poderío”. La Escuela de Ingenieros Geógrafos, tampoco llegó a funcionar, pues su Reglamento de 14 de Septiembre de 1835 fue derogado por el Reglamento del Cuerpo de Ingenieros de 14 de Abril de 1836, por ello, Fontán se limitó a servir la Cátedra de Astronomía del Real Observatorio Astronómico. Referente a la cátedra de Astronomía, en la Sesión de Cortes de 22 de Junio de 1838 en el transcurso del debate sobre el Proyecto de mejora de la Instrucción Pública, Fontán afirmaba: “En Madrid a la Cátedra de Astronomía no van una docena de alumnos” En cuanto a lo tratado, el Ingeniero Geógrafo Mariano Martín Peña, en su libro Historia del Cuerpo de Ingenieros Geógrafos 1900-1910 Colección Estudios, Septiembre 2011, nos comenta en las pág. 19 y 20: “Domingo Fontán Rodríguez (1788-1866) nació en Porta do Conde (Pontevedra), dedicó la primera parte de su vida al estudio de las letras, llegando a ser Licenciado en Filosofía. En 1816 inició los trabajos de la que sería la Carta Geométrica de Galicia. Después de pasar unos años difíciles por su condición de liberal, en los que fue separado de la cátedra y de los puestos que ocupaba, la situación volvió a la normalidad y fue diputado en varias legislaturas. Gozaba de buena reputación cartográfica, merced a su reciente publicación titulada “1er Mapa Topográfico de Galicia”, que levantó con buenos principios geodésicos ya que midió una base para dar escala al mapa y observó una red de triangulación que completó con las estaciones astronómicas que considero necesaria para la comprobación de sus cálculos. Dado el éxito de su trabajo, intentó extrapolarlo al resto de España y ahí comenzaron sus problemas. Por un lado las exigencias económicas planteadas por su autor, y por otro, las envidias que había generado entre sus colegas, motivaron que sus iniciativas contaran con la oposición de las autoridades. También su implicación política tuvo gran influencia en este rechazo. Finalmente el mapa pudo editarse en París en el año 1845. Como puede comprobarse tuvo una vida muy activa, tanto en la faceta política como cartográfica, en la que desarrolló muchos proyectos interesantes.
En mi opinión fue un lamentable error, designar a Fontán para dirigir la Escuela cuando se trataba de un personaje muy significado y con enemigos declarados.
Evidentemente, esta situación lastró el desarrollo de la Escuela de Ingenieros Geógrafos, que no llegó a constituirse e impidió que esta ingeniería estuviese a la misma altura a efectos de preparación en una escuela especial, que las otras incluidas en el Cuerpo de Ingenieros Civiles.
Este fracaso junto con el de los Ingenieros cosmógrafos motivó que la ingeniería geográfica no se desarrollara como era de esperar, en cuya coyuntura favorable y que posteriormente no haya sido considerada a lo largo de la historia como una más de las Ingenierías Civiles, y en consecuencia, que su titulación se convirtiese en un título administrativo que se expidió por el Instituto Geográfico sin un centro de formación específico”. Permítanos el Sr. Martín Peña discrepar de su opinión, con independencia de lo dicho, para ello nos retrotraemos al Real Decreto de División Territorio de 30 de Noviembre de 1833 que dividió España en 49 provincias, en cuyo artículo 7º la Reina Gobernadora ordenaba el levantamiento del Mapa General del Reino.
Por Real Orden de 22 de Mayo de 1834, en cumplimiento del citado artículo 7º se le encargó a Fontán la redacción de una Memoria sobre la formación de los planos topográficos de las provincias y Carta General del Reino que presentó concluida el 21 de Junio de 1834. En ella Fontán proponía que se ejecutaran de manera uniforme con reglas fijas extendiéndose la triangulación de la Carta de Galicia realizada en sus límites extremos de las Provincias de Asturias y León a toda España.
Se medirían cuatro bases. Una en Pozuelo de Páramo en León que se ligaría a la triangulación de la Carta Geométrica de Galicia en la que por cierto midió dos bases en lugar de una (la de Formarís en Santiago y la de Corgo en Lugo), otra en Madrid y en Andalucía y la cuarta en la Albufera de Valencia para unirla a la base de Perpiñan.
El proyecto se encomendaría a una Dirección Central, encabezada por un presidente y directores de provincias con sus secretarios o ayudantes respectivos.
El trabajo de campo lo efectuarían 20 comisiones bajo la supervisión de un director y un ayudante. Fontán presupuestó el levantamiento de dicho Mapa General del Reino escala 1/500.000 en 7.414.500 reales. Resulta total y absolutamente incierto que este proyecto no se llevara a cabo por las exigencias económicas de su autor, pues en dicho presupuesto, calculó el sueldo del presidente de la dirección central en 40.000 reales anuales. Para mayor abundamiento nadie propuso a Fontán para ocupar tal puesto durante los tres años que calculó necesario para concluir el mapa, ni otros de los puestos citados. Por nuestra parte somos de la opinión que la Guerra Civil fue la razón más importante para que el proyecto no se llevara a efecto. Dicho sea de paso, Fontán jamás condicionó económicamente que su triangulación geodésica de Galicia se integrase en la Carta General del Reino. Así concluido el conflicto el 29 de Agosto de 1839 con el Convenio de Vergara, por Real Orden de 23 de Noviembre de 1840, el Ministro Progresista Manuel Cortina, planteó el levantamiento de dicho Mapa Nacional para lo que se creó una Comisión Facultativa dependiente del Ministerio de la Gobernación a través de la Dirección de Caminos Canales y Puertos que acabaría integrándose en la Comisión de Estadística General del Reino, pues en el Siglo XIX la Cartografía estaba integrada en la Estadística del Reino. Recordamos que el que hoy conocemos como Instituto Geográfico Nacional fue creado el 21 de Septiembre de 1870, con la misión de levantar el Mapa General de España dependiendo de la Sección de Estadística del Ministerio de Fomento, denominándolo entonces Instituto Geográfico y Estadístico, estos factores influyeron en que los Ingenieros Geógrafos sean hoy lo que son en comparación con otras ingenierías civiles más consideradas, en opinión del Sr. Martín Peña.
Resulta injusto culpar a Fontán, su primer Director, de esta realidad. En cuanto al Real Observatorio Astronómico de Madrid, una vez obtenidos los fondos necesarios para el grabado de su Carta, Fontán se desplazó a París en Enero de 1839 dejando como Director Interino al Ayudante de Astronomía Pedro María Delgado Sandino quien murió de manera lamentable, estando Fontán en París. Al regreso de su viaje en Julio de 1839 se reincorporó a la Dirección del Observatorio y su cátedra de Astronomía. Si bien es cierto que Fontán como liberal moderado se ganó enemistades políticas pero esto sucedió una vez fracasado el proyecto de la Escuela de Ingenieros Geógrafos. El 1 de Septiembre de 1840 se produce un pronunciamiento al que se adhirió el General Baldomero Espartero que terminaría provocando que la Reina Gobernadora María Cristina de Borbón se exiliase en Francia y que Espartero ocupara la Regencia de la Reina Isabel II menor de edad. Así el 20 de Septiembre de 1840 la Junta de Gobierno Provisional de la provincia de Madrid, por motivo de no reconocer la autoridad de la misma, suspendió a Fontán provisionalmente del destino de Catedrático Director del Real Observatorio de Madrid, en el que no fue repuesto siendo sustituido por Jerónimo del Campo Roselló, perteneciente al Cuerpo de Ingenieros de Caminos. Fontán como Diputado por la Provincia de Pontevedra y militante del Partido Moderado se opuso abiertamente al Regente Espartero en la Segunda Legislatura de 1841 de mayoría progresista, cuyas cortes se abrieron el 26 de Diciembre de 1841 y se cerraron el 3 de Enero de 1843. Desde entonces la principal ocupación de Fontán se centró en la conclusión del grabado de su Carta Geométrica de Galicia, remitiendo a León Bouffard encargado del mismo en París cuantos datos tuvo a bien para mayor perfección de la obra, cuyo trabajo se efectuó en doce piedras calizas llamadas piedras litográficas que sirvieron como matriz para su estampado en papel. Los trabajos de tal grabado concluyeron en 1845. Los primeros ejemplares de la Carta Geométrica estampados en doce hojas por el impresor parisino Lemércier vieron la luz en 1847 en que se efectuó la primera tirada de 550 ejemplares solicitados por el Gobierno. Sin embargo damos la razón al Sr. Martín Peña en cuanto a las envidias que generó el primer mapa geodésico efectuado en España de una de sus regiones. Así cuando Fontán pretendió efectuar una segunda tirada en 1849 para poder disponer libremente de ella, su paisano y ex compañero en el Congreso, el Matemático Vicente Vázquez Queipo, Subsecretario del Ministerio de la Gobernación, le acusó de no dar a conocer la triangulación o bases de la Carta, cuestionando su exactitud ordenando la suspensión de esa segunda tirada y la incautación de las piedras litográficas en la Embajada de España en París. Por ello, el mapa de Fontán nunca fue declarado oficial y el Instituto Geográfico Nacional para mayor gloria del Mapa Topográfico Nacional de España consideró que la Carta Geométrica de Galicia carecía de utilidad para tales trabajos que le ocuparon desde su creación en 1870 a 1985, tardando 115 años en levantarlo.

 

Cesar Camargo Sánchez

Vicepresidente

Fundación Domingo Fontán

Diciembre de 2013

 

 

 

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