EL TRIENIO LIBERAL (1820-1823)

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Comenzaba el año 1820 con el Pronunciamiento del Comandante Rafael del Riego Núñez Fórez Valdés (Santa María de Tuñas, Asturias 9-IV-1784 – Madrid 7-XI-1823),  secundado por el Coronel Antonio Quiroga Hermida (San Tirxo de Magebondo, Coruña    -  1874 – Santiago de Compostela 26-III-1841), en la localidad sevillana de Cabezas de San Juan al levantar a las tropas destinadas a embarcar para sofocar la sublevación de las provincias americanas. Riego  proclamó la Constitución de las Cortes de Cádiz de 1812, que Fernando VII a su regreso a España de su “cautiverio” en Valencay, derogó  por Real Decreto de 4 de Mayo de 1814, así como todo lo legislado a su tenor, dando lugar al llamado Sexenio Absolutista.

 

Rafael del Riego dio fin a este periodo, el 1 de Enero de 1820, al proclamar la derogada Constitución. El Pronunciamiento fue el número 16 de los habidos durante el Sexenio y triunfó gracias al levantamiento del Coronel Félix María Álvarez Acevedo, (2-VIII-1776 Otero de Cureño, Valdepiélago, León –Padornelo, Zamora 9-III-1820) quien sublevó La Coruña el 3 de Febrero y proclamó la Constitución encarcelando a las autoridades realistas, se nombró Presidente interino de la Junta Suprema de Gobierno del Reino de Galicia creada en La Coruña el 21 de Febrero de 1820, por acuerdo de la Audiencia Provincial de esa ciudad, depositaria de la soberanía popular mientras no se formase un poder central.

 

Álvarez Acevedo, mandó llamar para ocupar su presidencia a Pedro Agar y Bustillo (Bogotá, Colombia 19-VI-1763 – Madrid 1-X-1822), confinado en Betanzos por haber sido presidente del Supremo Consejo de Regencia de España durante las Cortes de Cádiz. También liberó a la viuda de Juan Díaz Porlier, quien se pronunció en La Coruña proclamando la Constitución el 19 de Septiembre de 1815, fallido el levantamiento, fue ahorcado en esa ciudad el 3 de Octubre de 1815.

 

El 23 de Febrero de 1820, se sublevaron Ferrol y Vigo y el 25 Pontevedra. Álvarez Acevedo ocupó Santiago, cuna del Absolutismo el 24 de Febrero, y Orense el 4 de Marzo. Cinco días después, falleció de un disparo en El Padornelo, aldea sita en la Portilla del mismo nombre en el camino de Orense a Zamora al exhortar a las Tropas Realistas a las que perseguía en su huida a Benavente.

 

El levantamiento de la Coruña, propició que se sublevaran las demás indecisas ciudades de España.

 

En Madrid, Fernando VII ante el cariz que tomaban los acontecimientos, el 7 de Marzo de 1820 se vio obligado a restablecer la Constitución de 1812, lo que efectúa el 9 de Marzo de 1820, jurándola ante las Cortes en sesión solemne, mientras el pueblo, ya soberano, entonaba la tonada popular ¡trágala, trágala, trágala, perro! Inspirada en el Capricho de Francisco de Goya nº 58.

 

 La Junta Provisional Consultiva, creada en Madrid ese mismo día, asumió  el poder central hasta la apertura de las nuevas Cortes Constitucionales, mediante Real Decreto de 20 de Marzo de 1820; convocó Cortes Ordinarias para la legislatura de 1820-1821 y el 26 de Junio de 1820 publicó una instrucción por la que se ordenaba convocar las elecciones de los diputados a Cortes que inauguraron sus sesiones el 9 de Julio de 1820.

 

Mientras tanto la Junta Suprema de Gobierno del Reino de Galicia, que entonces la componían las provincias de Santiago, la Coruña, Betanzos, Lugo, Mondoñedo, Orense y Tuy, en atención al texto constitucional que en su artículo 11 expresaba: “Se hará una nueva división del territorio español por una ley constitucional, luego que las circunstancias políticas de la nación lo permitan” y el artículo 325 que ordenaba: “en cada provincia habrá una diputación llamada provincial, para promover su prosperidad, presidida por un jefe superior”, pasa a denominarse Diputación Provincial de Galicia, a partir del 9 de Junio de 1820, siendo presidida igualmente por Pedro Agar y Bustillo y los siete individuos o vocales que constituían la extinguida Junta Suprema de Galicia según disponía el artículo 326 del texto constitucional, que el artículo 335 asignaba como sus funciones más importantes:

 

“Aprobar e intervenir en el repartimiento de las contribuciones de los pueblos de la provincia, examinar las cuentas y velar sobre la inversión de los fondos públicos, crear los ayuntamientos en los pueblos donde convenga los haya,  proponer a las Cortes la realización de obras públicas, recaudar arbitrios, formar el censo y estadísticas de la provincia”.

 

Por último, el artículo 333 del texto constitucional estipulaba: “La diputación nombrará un secretario, dotado de los fondos públicos de la provincia”, sin embargo el puesto de presidente y vocales será gratuito, pues para ser individuo de la diputación se requería entre otras cosas tener lo suficiente para mantenerse con decencia, en definitiva, el secretario era un técnico capacitado para desempeñar dichas funciones, a pesar de que ni la Constitución ni la Instrucción de 23 de Junio de 1813 nada expresasen de cuales eran las funciones de los secretarios.

 

El levantamiento de Riego sorprendió a Domingo Fontán en Santiago, en cuya Universidad impartía como titular la cátedra de Matemáticas Sublimes que obtuvo en propiedad por oposición el 10 de Abril de 1820 encargándose también  del cuidado de los instrumentos del Gabinete de Física experimental cuya cátedra cubrió el curso anterior.

 

Fontán según nos cuenta en su concisa autobiografía publicada en 1946 por el Instituto Padre Sarmiento, que en el año 1817 fue Secretario de la Junta de Repartimiento de Tributos de la Provincia de Santiago en representación del Valle del Salnés, a cuyo cargo estaba el reparto de la contribución directa creada por el Ministro de Hacienda Martín Garay Perales, aplicada entre las 12 jurisdicciones que comprendían esta provincia.

 

En 1818, sin dejar el trabajo de la Junta, se le requirió como miembro de la Comisión de Estadística de Galicia, encargándole la formación de la estadística de la riqueza de los contribuyentes de la antigua provincia de Santiago. Esta ocupación le confirmó la utilidad de llevar adelante la Carta de Galicia, que emprendió en 1817, y según relata, “…. Ese trabajo me concedió la ocasión de conocer algunos sujetos muy a propósito para asociarse a ellos entre los cuales descuella el Sr. José Valladares, actualmente Intendente de Zamora….” (lo fue de 1844 a 1849), lo que determina la fecha de la referida autobiografía.

 

José Dionisio Valladares Gómez (Parroquia de Santa María de Graba, Ayuntamiento de Silleda, Pontevedra 23-VI-1787, participó en la Guerra de la Independencia, obteniendo el grado de Capitán, fue miembro de la Comisión de Estadística de Galicia durante los años de 1818, 1819, durante el Trienio Liberal, Juez de 1ª Instancia del Barco de Baldeorras, también fue comisionado por la Diputación Provincial de Galicia y la Audiencia para el arreglo de los partidos judiciales.

 

En 1826 se le encargó el arreglo de los Corregimientos y Alcaldías Reales. En 1829 colaboró con Domingo Fontán en los trabajos de triangulación geodésica de su Carta Geométrica de Galicia, fue Diputado a Cortes en 1834 por Pontevedra y en 1837 por Orense e Intendente de 1844 a 1849 de la Ciudad de Zamora y Gobernador de  Orense en 1849, cesante en 1850.

 

En la Sesión de las Cortes de 11 de Febrero de 1837, Fontán alegaba:

 

“En el año 1817 me hallé en posición de tener que hacer un repartimiento en una provincia que es un tercio de Galicia, (Santiago) y me encontré con las mismas bases que de costumbre: que al pueblo A se le cargaba el doble que al pueblo B, con la misma razón que a una provincia se le carga el doble que a otra aunque sea más pobre. Entonces recurrí a los métodos que tenía a mi alcance. Tomé los valores de diez y seis años del noveno decimal en todos los pueblos que debían pagar la contribución que iba a repartir, y también los valores del escusado en igual número de años. Sumé esta cantidad y saqué el término correspondiente a un año, el que me representó con alguna aproximación la riqueza agrícola de cada pueblo, y esto me sirvió de base para mi repartimiento”.

 

También en la Sesión de las Cortes de 16 de Mayo de 1838, replicando a los Diputados Puche y Reinosa, afirmaba:  “… yo administré un partido tres años desde 1817 a 1820 y así tengo alguna práctica y alguna teoría en esto”.

 

En sus apuntes autobiográficos, nos relata que esos trabajos concluyeron con la Revolución de 1820 y que: “….entonces se vio llamado para desempeñar otros de no menos importancia en la Diputación Provincial de Galicia buscándole para servir el destino de Secretario suyo, no ya gratuitamente, sino con un sueldo que él mismo limitó a la cantidad de veinte mil reales, conservando no obstante la propiedad y sueldo de su Cátedra….”, con la obligación de pagar a su sustituto.

 

Fontán nos dice que quien le honró con este destino fueron los “dignos Diputados”, que no pueden ser otros que los 16 Diputados a Cortes por la Provincia de Galicia que salieron elegidos en las elecciones convocadas el 21 de Mayo de 1820 entre las cuales se encontraban José Rodríguez González, maestro de Fontán en la Universidad de Santiago, José María Moscoso de Altamira y Quiroga, el Coronel, y Antonio Quiroga y Hermida entre otros.

 

José Rodríguez González, el Matemático de Bermés (Santa María de Bermés), Lalín 20-X-1770 – Santiago 30-IX-1824), Catedrático de Matemáticas Sublimes de la Universidad de Santiago. En 1806 se le comisionó para acompañar a los científicos franceses Biot y Aragó, con José Chais en la medida de la meridiana de Barcelona a Formentera. En 1808 presentó a la Junta Supremo Central del Reino una Memoria para la formación de un Mapa General de España y de sus provincias en particular. Inspiró la idea a Fontán  de emprender la triangulación geodésica de Galicia, y a este fin le adquirió en París los mejores instrumentos para llevar a cabo tan útil proyecto.

 

En 1809, nuevamente fue comisionado por él para ir a Inglaterra con la misión de examinar establecimientos científicos relacionados con la Geodesia y la Astronomía. A mediados de 1812 regresa a Santiago incorporándose a su Cátedra de Matemáticas, así Domingo Fontán tuvo la ocasión de aprovechar sus lecciones. En 1814 también se ausentó para viajar por Europa para perfeccionar las Ciencias Naturales (Mineralogía), regresó a Madrid para ocupar la Cátedra de Astronomía, dependiente entonces del Museo de Ciencias Naturales que se le concedió el 2 de Enero de 1819, para recuperarle, dado que el Zar de Rusia le invitó para ocupar la dirección del Observatorio de San Petesburgo. El 2 de Julio de 1821 igualmente se le nombré Director del inoperante Real Observatorio Astronómico de Madrid. Rodríguez fue Diputado por la Provincia de Galicia en la legislatura de 1820 y 1821 y en la extraordinaria de 1821 – 1822 ocupando dicho puesto del 1 de Julio de 1820 al 22 de Febrero de 1822.

 

En 1823, concluido el Trienio Liberal, fue separado de la Cátedra y  Dirección del Observatorio Astronómico de Madrid, siendo purificado y perseguido por lo que tuvo que huir a Portugal, donde después de un corto periodo de tiempo en la Universidad de Coimbra regresó enfermo a Santiago, donde fue recogido por su amigo el Catedrático de Farmacia y después Farmacéutico Juan Francisco Suárez Freire en cuya casa murió, fue enterrado en el Convento de San Agustín.

 

En Madrid en el año 1821, se publicó el libro “Condiciones y Semblanzas de los Diputados a Cortes para las legislaturas 1810-1821”

 

La de Rodríguez es la que acontece:

 

“Astrónomo y minerologista aplicadísimo. Pero como ni los negocios que se tratan en estas Cortes no son celestes o aéreos, ni tampoco pertenecen al núcleo, meollo o estructura interna de la tierra, sino que atañen tocan o pertenecen a la corteza y superficie, suele encontrarse nuestro hombre como pez en la arena, y se pasea, gira, se menea, marmea y anda haciendo sus calendarios del año, mientras los demás disponen de las cosas terrenas”.

 

Como tenemos dicho, Domingo Fontán fue llamado para cubrir el puesto de Secretario de la Diputación Provincial de Galicia que había dejado vacante Pascual Muñiz, puesto eminentemente técnico con independencia de las implicaciones políticas que conllevaba, no pudo sustraerse a tal invitación de participar en el desmantelamiento del antiguo régimen y en la creación de las bases de las instituciones del estado moderno.

 

Nos cuenta en su autobiografía, que el objeto de su nombramiento era coadyubar, contribuir o propiciar que más bien se continuase su Carta Geométrica a que se viese engolfado en el despacho lleno de expedientes, es decir, a que se ocupase de la división provincial de Galicia y subdivisión en partidos judiciales y ayuntamientos, según mandaba la Constitución de 1812.

 

Fontán conoce que este cometido es perfectamente compatible con el levantamiento de la Carta Geométrica de Galicia, aunque también afirma en dicha autobiografía que no podía disponer de muchos meses al año para dedicarlos a las operaciones geodésicas.

“…..dedicando a ellas el tiempo que podía en las mejores estaciones del año, autorizado  con pasaportes para ser auxiliado, pero sin ser al mismo tiempo gravoso ni a los pueblos ni a los fondos de la Diputación de la cual solo recibía el sueldo de Secretario y aunque no podía disponer de muchos meses al año para dedicarse a las operaciones geodésicas, fue fruto de ellas desde 1818 a 1823, la medida de una base (Formarís), la medida y triangulación de la antigua provincia de Santiago, o sea un tercio de Galicia, la de los partidos que forman los  de la Coruña y Betanzos y la construcción y dibujo del plano que abarca un territorio que a comprender la provincia antigua de Tuy hoy dividida en cinco partidos judiciales sería igual a la mitad occidental de Galicia”.

 

Antes de hacerse cargo de la Secretaría, a finales de Junio de 1820, en compañía del que más tarde sería Ingeniero de Caminos, el santiagués Domingo Lareo Quitela, midió cerca de Santiago, en la Carretera que va de esa Ciudad a La Coruña, la base o exacta medida de uno de los lados de sus triángulos, localizada en la aldea de Formarís, razón por la que lleva su nombre con unas dimensiones de 2744,8 varas españolas para de esta forma proceder a la triangulación de la futura provincia de La Coruña a cuya capital debía desplazarse por tener allí su sede la Diputación Provincial de Galicia, no obstante el 7 de Julio de 1820 realizó un viaje de reconocimiento que terminó en Sargadelos, recorriendo principalmente  la zona divisoria de las futuras provincias de Coruña y Lugo.

 

Como consecuencia de su nuevo destino en La Coruña, Fontán no pudo impartir el curso de 1820-1821 de su Cátedra de Matemáticas Sublimes en la Universidad de Santiago, por ello lo inició Benito Ángel Sotelo Rivas quien habitualmente le sustituía en la Cátedra, y a quien propuso nuevamente durante su ausencia en La Coruña. El Claustro de la Universidad, sin tener en cuenta la propuesta, nombró como tal a Ramón Manuel Rodríguez. Fontán impugnó el nombramiento alegando duplicidad de cargos, en un clima tan agrio que el Claustro requirió a Fontán hiciese entrega del material geodésico del gabinete de Física Experimental, quedando de esta forma separado de la Universidad.

 

Fontán a primeros de Enero de 1821, se incorpora a su Secretaría de la Diputación  Provincial de Galicia con sede en La Coruña, presidida por José María de Arce Calderón de la Barca, quien a finales de 1820  sustituyó a Pedro Agar quien dejó el cargo para ocupar su  puesto de Consejero de Estado en Madrid; en un ambiente político crispado como el  del Trienio, en el que se jugó una partida a tres bandas que a punto estuvo de terminar en una guerra civil. Por una parte los Absolutistas defensores del antiguo régimen y guardianes de los “derechos del Altar y del Trono”, encabezados por el Monarca, Los Liberales, defensores de la soberanía popular, que durante el Trienio, se escinden en los llamados Conservadores defensores de la Constitución de 1812  con posturas monárquicas constitucionales y los Exaltados que con Rafael del Riego a la cabeza, predicaba la ruptura  con imprudente incontinencia verbal, hasta el extremo que el Gobierno moderado salido de las elecciones, le cesó del cargo de Capital General de Galicia del que no tomó posesión al ser desterrado en Oviedo.

 

El escritor Baldomero Cores Trasmontes quien se ocupó de la “Experiencia administrativa de Domingo Fontán” en un brillante artículo publicado en el tomo 3º de los Cuadernos de Estudios Gallegos en 1991 afirmaba:

 

“La actividad de Domingo Fontán como Secretario de la Diputación Provincial de Galicia se extendía a todos los aspectos del cargo, por mucho que su intención fuera reducirla lo más posible a todo lo relacionado con estos asuntos de división territorial.

Constan informes elaborados o firmados en los que se revela la amplitud de la encomienda que le fue asignada.

Hay documentos de trámite sobre muy diversas cuestiones que revelan que la actividad de Domingo Fontán en la Diputación Provincial de Galicia y luego en la Diputación Provincial de La Coruña no estuvo tan limitada a las preocupaciones por la demarcación y límites de Galicia y de sus territorios administrativos”.

 

Cores Trasmontes, seguidamente recoge parcialmente en acreditación de lo expresado, el Oficio de la Diputación Provincial de Galicia al Capitán General de la misma Plaza informando del Acuerdo de dicha Diputación sobre el Coronel Joaquín Blanco Maldonado (1763 Coruña – 14-X-1835), Capitán de Navío,  quien desde Noviembre de 1815, desempeñaba el Gobierno Militar y Político de la Plaza del Ferrol. Concluido el Trienio fue Oficial de la Secretaría de Estado del Despacho Universal de Marina. Caballero pensionado de la Real y Distinguida Orden de Carlos III, de la Real Orden de Isabel la Católica, condecorado con la Cruz de Marina Laureada y Caballero de la Legión de Honor de Francia.

 

“Diputación Provincial de Galicia

Excelentísimo Señor:

Reservado

Consiguientemente a la Real Orden que el antecesor de V.E. se ha servido comunicar a esta Diputación en 2 de los corrientes incluyendo en el expediente adjunto promovido por el Coronel Don Joaquín Blanco Maldonado para que se le reponga en el Gobierno del Ferrol o bien se le formule causa en razón del mal tratamiento que ha sufrido después de la gloriosa época de la restauración política debo informar según se acordó en sesión del 4 que reputado este individuo en la opinión pública por desafecto del actual sistema de Gobierno de ningún modo conviene que vuelva a ocupar su destino de Gobernador del Ferrol.

Dios guarde a V.E. muchos años. Coruña a Enero 8 de 1821.

 

Excelentísimo señor

 

José María Arce      Domingo Fontán

Presidente       Secretario

 

Excelentísimo Señor Capitán General de Galicia”

 

Sin embargo, somos de contraria opinión a la de Cores Trasmontes en cuanto a las pretendidas implicaciones políticas de Fontán en las decisiones de la Diputación Provincial de Galicia, que como órgano colegiado tomó para separar de su destino a Blanco Maldonado.

 

Recordemos que el citado artículo 333 del Texto Constitucional, nunca dijo  que entre los individuos o vocales de la diputación se elegiría un secretario, sino por el contrario, que la diputación elegiría un secretario, remunerando sus servicios, mientras los vocales ejercían su función de forma gratuita, lo que a los efectos que nos ocupa es trascendente.

 

En la Sesión de las Cortes de 24 de Agosto de 1837, en la que se debatía sobre el Proyecto de Ley de diputaciones provinciales, Fontán nos aclara esta cuestión:

 

“…. Yo he estado tres años en la secretaría de una diputación provincial y he visto todo ésto; por otra parte, los secretarios de los jefes políticos o de los gobiernos civiles cuando se llamaban así, no eran individuos de las diputaciones provinciales, las que  eran presididas por el primer diputado. Por los antecedentes de entonces y por los del tiempo que rigió  la Constitución del año  12 en que no tuvieron parte en las Diputaciones provinciales los secretarios de los jefes políticos….”

 

Fontán ajeno a toda actividad política que no sea otra que la inherente a ser Secretario, no miembro de la Diputación Provincial de Galicia, nos cuenta sus actividades incorporado a la Diputación, en cuanto a los repartimientos de los tributos, en su intervención en la Sesión de las Cortes de 11 de Febrero de 1837, a la que anteriormente nos referimos, continuaba su discurso alegando:

 

“Posteriormente, desde el año de 1820 al 23, hallándome en la Diputación provincial de Galicia, procuré reunir estos datos y otros que había, porque arrinconados están en los archivos de las Intendencias los de la única contribución, y los del tiempo del Sr. Garay sobre estadística, que acreditan la riqueza de muchos pueblos y provincias; pero probablemente todos subsistirán ocupando inútilmente los estantes de nuestros archivos, sin que de tales documentos se quiera sacar partido alguno. En aquella época, teniendo que hacerse un repartimiento entre tres mil y tantas parroquias de Galicia, recurrí a los medios mismos que he dicho anteriormente, y ningún pueblo se quejó del repartimiento o cuota que se le señaló.

Se me dirá que estos datos no son exactos. Convengo en ello. Son obra de los hombres y no de los ángeles; pero si no son exactos, son lo más aproximados que es posible….”

 

Fontán una vez establecido en la Coruña, ingresó en la Sociedad Patriótica de dicha plaza, creada el 27 de Febrero de 1821 por el comerciante José Ventura Galcerán. Entre sus miembros fundadores se encontraba su antiguo alumno el Geólogo Casiano Prado y Vallo (Santiago 13-VIII-1797 – Madrid 4-VII-1866). No sin razón se ha relacionado a las Sociedades Patrióticas surgidas durante el Trienio con la masonería, por ello salimos al paso reproduciendo lo manifestado por Fontán en la Sesión de Cortes de 15 de Agosto de 1837:

 

“Yo no pertenezco a asociación alguna, sino a la Santa Católica y Apostólica Iglesia desde que me bautizaron y esa es mi camarilla….”

 

Las Cortes de las legislaturas de 1820, 1821 y 1822, se imponen como principal objetivo el de proceder a la división territorial de España en provincias según ordena el artículo 11 de la Constitución.

 

En Galicia esta cuestión se planteó difícil pero después de varios proyectos remitidos a las Cortes por la Diputación Provincial de Galicia y debates parlamentarios, tanto Santiago como Pontevedra, no lograron obtener la pretendida capitalidad, imponiéndose al final el plan de división de Felipe Bouzas y Agustín de Larramendi que se dio a conocer el 21 de Marzo de 1821.

 

De las operaciones geodésicas de esa época realizadas por Fontán para la confección de su Carta Geométrica, con independencia de la medida de la base de Formarís y triangulación de gran parte de lo que fue la antigua provincia de Santiago y la de los Partidos de La Coruña y Betanzos, también efectuó las operaciones astronómicas para determinar a través de la latitud, longitud y azimut la posición geográfica de la Torre del Reloj de la Catedral de Santiago.

 

“Hallé la latitud de la Torre del Reloj de la Catedral por más de 144 observaciones de la Polar, y por otras de 200 de Orión y por alturas meridianas del Sol”

 

La longitud la determinó a través de las inmersiones del primer satélite de Júpiter en los meses de Agosto y Septiembre de ese año de 1821.

 

Para efectuar tales operaciones, Fontán dispuso de un anteojo astronómico de 5 ½ pies españoles de foco que le confió la Condesa de Maceda, Ramona Pardo de Figueroa Correa y Sarmiento, IX Condesa de Maceda.

 

Dicho telescopio fue inventariado por Real Decreto 189/2012 de 30 de Agosto, por el que se declara de interés cultural el Pazo de Fefiñans en Cambados, en cuya torre se encuentra el tubo sin óptica sujeto en su trípode.

 

En el mes de Noviembre de 1821, Fontán vivió el periodo de anarquía que se suscitó al ser destituido de su puesto el Capitán General de Galicia, Francisco Espoz Illundain, el 24 de Noviembre, liberal Exaltado y Republicano, que intentaba mantener la esencia del Pronunciamiento de Riego, frente al Sector Moderado.

 

Su cese, provocó una insurrección contra el Gobierno moderado, ante la agitación popular fue repuesto.

 

Francisco Espoz Illundain, fue conocido como Espoz y Mina (Idecin Navarra 17-VI-1781 – Barcelona 14-XII-1836). Fue un militar que destacó en la Guerra de la Independencia.

 

Encabezó el 15 de Septiembre de 1814 el pronunciamiento contra el Monarca absoluto en Puente la Reina, no logrando tomar Pamplona exiliándose a Francia, de donde regresó al triunfar el Pronunciamiento de Riego, proclamada la Constitución en Santesteban (Navarra). Fue nombrado Capitán General de Navarra el 16 de Enero de 1821, Capitán General de Galicia.

En 1822, es enviado a Cataluña a  combatir a los absolutistas a los que venció en seis meses, destruyendo el 24 de Octubre 1822 la localidad de Castellfullit de Ruibregos, acabando también con la Regencia de Seo de Urgel al tomar la plaza.

Hizo frente a los Cien Mil Hijos de San Luis huyendo a Inglaterra en Noviembre de 1823.

Regresó a España en 1833, participando en la Primera Guerra Carlista en la que tomó drásticas medidas como el fusilamiento de la madre del General Ramón Cabrera y Griño.

El 16 de Febrero de 1836, fue nombrado Capitán General de Cataluña.

 

El 27 de Enero de 1822, las Cortes extraordinarias dictan el Real Decreto de División Provisional del territorio español, dando cumplimiento al artículo 11 de la Constitución, que en su artículo 2º divide España en 52 provincias y a los efectos que nos ocupa en este artículo, Galicia en cuatro Provincias: La Coruña, Lugo, Orense y Vigo.

 

En el artículo 5º del Real Decreto se determinaba la formación de las nuevas diputaciones provinciales y en consecuencia la Diputación Provincial de Galicia con sede en Coruña, se extingue para crearse el 16 de Marzo de 1822 la Diputación Provincial de Coruña.

 

El artículo 8 del Real Decreto de división provincial, determinaba que los individuos de las antiguas diputaciones que tuviesen el domicilio en las nuevamente creadas pasaron a cubrir sus puestos.

 

Por ello, Antonio Loriga como Presidente de la extinguida Diputación Provincial de Galicia, pasó a ocupar la presidencia de la recién creada Diputación Provincial de La Coruña.

 

El Mariscal de Campo Antonio Loriga Reguera (El Grove, Pontevedra 27-X-1872 –La Coruña 9-XI-1855). Fue un militar que participó activamente en la Guerra de la Independencia, en la que resultó herido de gravedad en la Batalla de Medina de Rioseco al ser arrollado por un furgón de artillería. Fue profesor del Colegio de Artillería y Compañía de Caballeros Cadetes de Valladolid, Subdirector de la Maestranza de Artillería de la Coruña, Subinspector del 4º Departamento militar con sede en La Coruña, Profesor del Colegio de Artillería, Jefe de la Escuela de Artillería de Segovia, Gobernador Civil de La Coruña, Diputado a Cortes por La Coruña en las elecciones de 22 de Septiembre de 1873 y 10 de Enero de 1840, 1er. Presidente y Académico Fundador de la Academia Provincial de Bellas Artes de La Coruña, fundada por Decreto de 31-X-1849, ocupó dicho cargo desde el 9 de Agosto de 1850.

 

Fontán comenzó las operaciones geodésicas de su Carta de Galicia, con el objeto de ejercitarse en el palomar del Pazo de Sobrebarriera, propiedad de su amigo Antonio Loriga, sito en la Parroquia de Santiago de Sigrás, concello de Cambre La Coruña, levantando dos estaciones de plancheta los días 13 y 14 de Noviembre de 1816.

 

El artículo 16 del Real Decreto  determinaba que las nuevas diputaciones provinciales se ocuparían desde  su instalación en ratificar la división de los partidos de sus provincias previa autorización de las Cortes. Funciones éstas que le fueron encomendadas a Domingo Fontán quien a tenor del artículo 19 de dicho Decreto, referente a los sueldos de los funcionarios públicos, vio incrementado el suyo de 20.000  reales a 22.000, según fijaba el apéndice número 3º del Decreto.

 

Fontán en la Sesión de 20 de Diciembre de 1836 afirmaba en el Congreso de los Diputados:

 

“… no  me son desconocidos los expedientes de esta clase, he tenido  una parte muy principal en la división de Galicia en sus cuatro provincias, en la subdivisión de éstos en partidos judiciales y aún en la formación de sus ayuntamientos….” “En fin como individuo de la Comisión formada por el Gobierno denominada Mixta de División territorial tuve la ocasión de extender mis miras a toda la Monarquía”.

 

Precisaremos que la aludida intervención de Fontán en las cuatro provincias de Galicia, se refiere a la división realizada a tenor del Real Decreto de División Territorio de 30 de Noviembre de 1833, por el que Galicia quedó dividida en las cuatro provincias de La Coruña, Lugo, Orense y Pontevedra. En cumplimiento del artículo 7º de ese Decreto se ordenó a Fontán la redacción de una Memoria sobre la Formación de planos topográficos de las provincias y  Carta General del Reino, al igual  que hizo su maestro José Rodríguez González en 1808.

 

La Diputación Provincial de La Coruña comenzó sus sesiones el día 1 de Junio de 1822, con el discurso inaugural pronunciado por su Presidente, Antonio Loriga.

 

En el Archivo de la Diputación se conserva un único libro de actas que recoge las cincuenta y dos sesiones celebradas desde ese día 1 de Junio de 1822 al 31 de Diciembre de 1822 de las que Fontán asistió como Secretario a 40 salvo error u omisión, los días: 1, 5, 7, 10, 15, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 25 y 27 de Junio; 1, 3, 4, 5, 6, 9, 11, 13, 17, 19, 23, 26 y 30 de Julio; 3, 5, 7, 12, 14, 15, 18, 22 y 24 de Agosto.

 

En esas sesiones figuran también como Vocales Manuel Flores, José Montero de la Peña, José Moscoso y Andrés Ferrol.

 

Del contenido de todas ellas, es de resaltar la de 15 de Agosto de 1822, en la que se acuerda:

 

“La Comisión encargada de proponer lo conveniente al cumplimiento de la Real Orden del 20 del mes pasado que se tuvo presente al 3 del actual, relativa al reconocimiento y demarcación de los límites de las provincias y arreglo ulterior de los Partidos, presentó el resultado de sus Observaciones reducidas a que continuando esta Provincia con las de Lugo y Vigo, estando fijadas de un modo invariable sus límites respecto a esta por el curso del Ulla, y no así respecto a las de Lugo que comprenden los Partidos de Santa Marta de Puentedeume, Betanzos, Poulo y Mellid, debía fijarse la línea señalada por el Decreto de las Cortes de 27 de Enero de este año reconociéndola en una extensión de 2 a 5 leguas a su derecha e izquierda; que para llevar al cabo esta delicada operación conceptuada conveniente aceptar la propuesta hecha por la Diputación de Lugo en oficio de 7 del actual relativa a que se verificase el proyecto de reconocimiento de los límites acordados por la de Galicia y cometido a Don Domingo Fontán, Secretario de esta Corporación, siempre que se redujese tan solo a los que son comunes a las 2 provincias: que debían emprenderse cuanto antes estos trabajos fiándolos del todo a su reconocido celo e inteligencia, de modo que a su conclusión presentase el resultado a ambas Diputaciones con las observaciones oportunas al objeto de dicha Real Orden y que los gastos fuesen a cuenta de las mismas Diputaciones por mitad; de todo lo cual se diese conocimiento a la de Lugo en contestación a su oficio.

Que se reiterase el cumplimiento de la circular de 5 de Junio de este año a los Ayuntamientos limítrofes que hubiesen sido unidos y que respecto a los datos que debían preparar el arreglo de Partidos cuya operación habrá de dirigirse al Gobierno en todo el mes de Diciembre se expresase a la conclusión del anterior para que el Secretario emprenda el reconocimiento de los Partidos de Poulo, Sisamo, Vimianzo y parte del de esta ciudad, para que se cumpla en todas sus partes la Real Orden citada con todo lo cual se conforma la Diputación encargándose al Sr. Montero desempeñar las funciones de Secretario mientras haya sesiones y ofreciéndose al Sr. Foreyro a velar los  trabajos de la oficina luego que cesen los de esta época de los cuales debe responder el Oficial de propios  Don Ángel Sivelo, se reservó acordar  para otra sesión sobre el tanto que debe señalarse al Secretario y a los que le acompañen, ya sea en el reconocimiento de límites o en el de los Partidos citados”.

 

Fontán para ocuparse de estas operaciones dejó de firmar las actas el 1 de Septiembre de 1822.

 

En el acta de 18 de Agosto de 1822, se acusa recibo de un informe de Domingo Fontán acerca de la unión del Ayuntamiento de Puebla del Caramiñal con el de Puebla del Dean acordada en acta de 11 de Septiembre de 1822.

 

Por último el 6 de Septiembre de 1822, remite a la Diputación de la Coruña de mano de José Ignacio Bogüete un expediente económico sobre el Ayuntamiento de Arzúa donde se habían producido irregularidades. Fontán cumplió durante estos meses los trabajos de demarcación de las nuevas Provincias de La Coruña y Lugo y arreglo de los partidos que presentó a la Diputación Provincial concluidos en los primeros días de Diciembre de 1822, volviendo a ocupar su cargo de Secretario firmando las actas de las sesiones de los días 5, 10, 12, 30 y 31 de dicho mes.

 

El 7 de Junio de 1823 Fernando VII protagoniza un frustrado golpe de estado contra el Régimen Constitucional al levantar en armas cuatro batallones de la Guardia Real a los que se opuso y derrotó la Milicia Nacional, en la Plaza Mayor de Madrid. El golpe sin embargo acabó con el Gobierno moderado de Martínez de la Rosa, tomando el poder los Exaltados con el Gobierno de Evaristo San Miguel. Fernando VII ante la imposibilidad de vencer al Liberalismo forzó la intervención militar extranjera en el Congreso de Verona.

 

A finales de 1822, Antonio Loriga y Reguera dejó su puesto de Presidente de la Diputación sustituyéndole Manuel Silvestre Armero, Pontevedrés afincado en la Villa de Noya, quien fue Abogado de los Reales Consejos, Primer Alcalde de designación popular y Regidor perpetuo de la Villa y Fiscal del Supremo Consejo de Hacienda.

 

El puesto de Vicepresidente lo ocupó José Montero de la Peña, quien fue Alcalde del Ferrol con el que Fontán mantuvo una estrecha amistad, ordenó en París que se le remitiera en agosto de 1847 un ejemplar de la Carta Geométrica de Galicia a Bayona, donde Montero mandó recogerla.

 

Domingo Fontán, entre otras, durante esos meses levantó las siguientes estaciones geodésicas:

 

2 Septiembre 1822 Esquina de la capilla arruinada del Castro de Lojo “mira al sur en el costado oriental”

2 Septiembre 1822 Al extremo sur del Castro de Lojo.

3 Septiembre 1822 Estación del Viso al extremo oeste del murallón meridional.

3 Septiembre 1822 2ª Estación del Viso al medio de la muralla derecha entre la Capilla y el murallón.

5 Septiembre 1822 Estación de Peñas Altas sobre Orois que se llamaron de Golan en la Mota “sobre la misma peña más elevada”.

7 Septiembre 1822 Estación sobre la Torre del Hambre

7 Septiembre 1822 Estación del Alto sobre Pedrouzos “se llama Coto Emparedad, día muy aneblinado”.

6 y 7 Septiembre 1822 Estación sobre la Torre del Convento de Mellid “tiene 113 peldaños sobre el pavimento de la calle”.

8 Septiembre 1822 Peña a 40 pasos de la Iglesia de San Cirprian de Reposteira

11 Septiembre 1822  Mamoa de Loureiro sobre Meira.

21 Septiembre 1822 Monte Castaillon

24 Septiembre 1822 Estación de Brandaniz

25 Septiembre 1822 Estación del Monte Mesa “sobre el río de este nombre”.

27 Septiembre 1822 Estación de la Vigia Candelaria

27 Septiembre 1822 Estación del Pico Redondo sobre San Andrés de Teixido y Capilla de San Roque de Reboredo.

28 Septiembre 1822 Estación del Monte Agudo

2 Octubre 1822 Estación del Pico sobre el Yermo llamado Pico Tabeada.

3 Octubre 1822 Estación del Monte de la Coriscada sobre Mañon

10 Octubre 1822 Estación del Pico de Santone a media legua de Cambás

  9 Octubre 1822 Serrion del Lobo

10 Octubre 1822 Alto Sestoso

10 Octubre 1822 Madona de Pendo Altas en Cierza da Loba

14 Octubre 1822 Conda da (ilegible)

14 Octubre 1822 Peña Bolta

15 Octubre 1822 Alto Mayor de Armada entre Grijalva y Roade

9 Noviembre 1822 Estación al Norte muy cerca de la iglesia de San Julian del Camino.

 

A primeros del año 1823 se publicó el Repertorio de Noticias Políticas de España para ese año, en el que se felicita a Fontán por sus trabajos delimitando las provincias de La Coruña y Lugo:

 

“Por disposición de las Diputaciones Provinciales de la Coruña y Lugo, pasó Don Domingo Fontán Secretario de la primera a formar el plano geométrico de los límites comunes de las dichas, y casi lo tiene concluido; sería muy de desear que las demás siguiesen su ejemplo, pues así conseguiríamos un mapa general correcto, tan urgente para la formación de una buena estadística, sin la cual no se puede dar un paso con fruto.

La patria debe mucho a esta Diputación y a su emérito Secretario,  porque sin parar en las grandes atenciones de su instituto, ha dado este primer paso precursor de otros que traerá la felicidad a la masa de los pueblos de  que se compone”.

 

Como dato curioso, destacaremos que la Gaceta de Madrid del 14 de Septiembre de 1822, publicó que el día anterior el Rey a consulta del Consejo de Estado, nombró al hermano de Domingo, Andrés Fontán, Juez de Primera Instancia del Partido de San Salvador de la Lama; también sería incluido en las ternas para acceder al puesto en Noya y Puenteareas, sin obtenerlo.

 

Fontán en la sesión de las Cortes de 30 de Agosto de 1837, con respecto a este hecho aducía:

 

“Yo me hallaba en aquella época de Secretario de la Diputación de La Coruña y puedo decir lo que entonces se hacía, a saber: que se comprendían en el presupuesto provincial los sueldos de los jueces de primera instancia y los de los promotores fiscales y eran pagados escrupulosamente”.  “….puedo hablar de este asunto porque  tengo un hermano que ha sido juez de primera instancia y aunque es cierto que nada necesita para mantenerse, lo es también que como cesante, nada le ha quedado. Él nada pidió, pero otros lo hicieron sin fruto”.

 

Una vez más, no será la última, nos  vemos en la necesidad de salir en defensa de Domingo Fontán ante quien cuestiona sus afirmaciones que constituyen “la historia oficial” para dar otras versiones.

 

Así el periodista brasileño Víctor Hugo Brandalise en el blog de la Voz de Galicia, titulado “El primer rostro de Galicia” y artículo de “investigación” publicado en la Revista Gallega de Historia Murgía nº 26 (Julio Diciembre 2012), titulado “Tras los pasos de Domingo Fontán” nos relata cómo Fontán  ahora que por primera vez ejercía un cargo público asalariado, (el de Catedrático también lo fue), no conseguía aguantar parado en su despacho de la Diputación de Galicia, por ello, según Brandalise, Domingo Fontán se procuró el permiso de su jefe y amigo Antonio Lóriga para hacer el trabajo de campo de su Carta Geométrica, en definitiva, para dedicarse a asuntos propios, dejando vacante el cargo de Secretario de la Diputación, sin que su  ausencia fuese sometida a la decisión de las Cortes en Madrid.

 

Sin embargo Brandalise, afirma que la Diputación Provincial de Galicia, solicitó de las Cortes mediante oficio de 13 de Abril de 1822, que se la dotase de  la facultad de nombrar sustitutos de los secretarios, sin nombrar específicamente a Fontán dado que la finalidad de tal Oficio, tenía como justificación única permitir que Fontán saliera al campo a ocuparse de sus asuntos (La Carta Geométrica de Galicia no tenía carácter oficial), lo que fue vendido como una lucha por los derechos de los funcionarios.

 

Seguidamente recogemos el Oficio:

 

“Diputación Provincial de Galicia”

Excmo. Sr.

Esta Diputación Provincial dirige a las Cortes con esta fecha la exposición adjunta con el objeto de que se arreglen las Secretarías de las Diputaciones Provinciales del mismo modo que los Gobiernos Políticos concediendo a esta Corporaciones la facultad de nombrar un Oficial mayor que excuse al Secretario en ausencia y enfermedades, dando a éste una cuota fija por razón de gastos de oficina, simplificando así los medios de hacer efectiva las responsabilidades consiguiéndose el doble objeto del mejor servicio y mejor economía.

La diputación no puede menos que rogar a V.E. tenga a bien proveer el buen éxito de una pretensión de esta naturaleza, por ser tan interesante la uniformidad de la marcha de las oficinas y tan atendible la lastimosa situación de las provincias casi todas exentas de fondos para cubrir sus más precisos gastos.

Dios guarde a V.E. muchos años

Coruña 13 de Abril de 1822

Excmo. Sr. Antonio Loriga, Presidente

Domingo Fontán, Secretario”

 

En la Instrucción para el gobierno económico-político de las provincias recogida en Decreto de 23 de Junio de 1823, dictada para el desarrollo normativo de la Constitución de 1812, aparece la figura del Oficial mayor contador entre cuyas funciones además de ser contador de las entradas y salidas de los caudales de la diputación, tenía encomendada la función de sustituir al Secretario en ausencia o enfermedad, según interesó la Diputación Provincial de Galicia.

 

Concluimos esta cuestión remitiéndonos a lo dicho, y reiterándonos en que la Diputación Provincial de la Coruña comisionó a Domingo Fontán para dar cumplimiento a la Real Orden de 20 de Agosto de 1822 sobre el reconocimiento y demarcación de los límites de las provincias fijados en Real Decreto de 27 de Enero de 1822 y arreglo ulterior de los partidos, trabajos éstos que Fontán aprovechó para su Carta Geométrica de Galicia, dejando como encargado de sus funciones de Secretario a José Montero de la Peña.

 

El 7 de Abril de 1823 los llamados “Cien mil hijos de San Luis” enviados a España por el Rey de Francia Luis XVIII al mando del Duque de Angulema para reponer en el trono a Fernando VII, entraron en España cruzando el Bidasoa, en esta ocasión con la intendencia abonada con anticipación para evitar el pillaje generalizado de su última intervención durante la llamada Guerra del Francés, que después se denominó Guerra de la Independencia.

 

El General Francisco Espoz y Mina fue derrotado en Cataluña pudiendo exiliarse a Francia. Rafael del Riego también lo fue en el Sur donde fue  herido y hecho prisionero en la batalla de Jodar, Jaén el 14 de Septiembre de 1823.

 

Los llamados 100.000 hijos de San Luis  pusieron sitio a Cádiz, donde el Gobierno Liberal se encontraba recluido manteniendo prisionero a Fernando VII, por lo cual se constituyó una Junta Provisional de Regencia, la ciudad capituló el 23 de Septiembre de 1823, Fernando VII liberado derogó la Constitución y todo lo legislado a su tenor.

 

Domingo Fontán durante estos meses permaneció en la Coruña en su puesto de Secretario de la Diputación que dejó de funcionar el 23 de Mayo de 1823, aunque Fontán siguió ocupando el cargo de Secretario hasta que fue suprimida cinco meses después.

 

El 15 de Julio, el ejército francés de 7.000 hombres al mando del General Jean Raimond Bourke a cuyas tropas se unieron los Realistas de Pablo Morillo, Capitán General de Galicia, llegó a la Coruña, produciéndose las primeras escaramuzas en la vanguardia de las líneas de defensa, los soldados desalojados de sus posiciones se retiraron al interior de la muralla.

En ese mes de Julio de 1823, 51 presos realistas que se encontraban en el Castillo de San Antón fueron arrojados al mar, a los autores de este hecho, concluido el Trienio, Fernando VII los excluyó expresamente del Decreto de Amnistía de 1 de Mayo de 1824.

Antonio Quiroga y Hermida el 30 de Julio de 1823 es relevado de su puesto de Comandante de la Plaza, requiriéndole para la defensa de Cádiz. El 2 de Agosto de 1823 embarcó en Vigo en el buque correo Royal George. La  Coruña capituló después de un largo bombardeo el 17 de Agosto.

 

La noticia fue dada en la Gaceta Extraordinaria de Madrid del lunes 25 de Agosto en la que se señalaba la fecha oficial de la capitulación el 24 de Agosto.

 

Por Decreto del Rectorado de la Universidad de Santiago de 18 de Octubre de 1823 Fontán fue suspendido “de la enseñanza y de voz activa y pasiva en el claustro”, ello de conformidad con la Orden de la Regencia del Reino de 23 de Julio de 1823 “por haber servido la Secretaría de la Diputación Provincial de la Coruña”.

 

Dicha Orden de la Regencia del Reino durante la cautividad del Rey (en Sevilla y Cádiz) ha resuelto que:

 

“todos aquellos que hallan pertenecido a asociaciones clandestinas queden por este solo hecho privados de sueldo y empleo que obtengan u obtenían, sea civil, político, militar, municipal, o concejil, y de todas consideraciones, distinciones y honores que los hubiesen sido contenidos, hasta el regreso del Rey nuestro señor y sin perjuicio de las demás medidas que convengan….”

 

La Diputación Provincial de la Coruña fue suprimida el 26 de Octubre de 1823.

 

Fontán en su autobiografía recogida en los Cuadernos de Estudios gallegos Anejo I, afirmaba:

 

“El fruto de una ocupación tan asidua en el servicio de la Secretaría por espacio de tres años y de los desembolsos hechos, consumiendo en el campo cuanto podía ahorrar para llevar al cabo obra tan importante y que en nada se rozaba con la política, obra igualmente útil a gobiernos absolutos que a representativos, fue perder el destino de profesor público por espacio de tres años….”

 

El llamado Trienio Liberal, concluyó el 7 de Noviembre de 1823, cuando Rafael del Riego después de retractarse de sus ideas liberales en un escrito de su puño y letra, fue arrastrado en un serón desde la cárcel de la Villa y Corte llorando como un niño hasta la plaza de la Cebada, donde subió al patíbulo besando los peldaños y allí fue ahorcado.

La Sentencia que le condenó por alta traición establecía que su cabeza sea puesta en las Cabezas de San Juan y su cuerpo dividido en cuartos que sea conducido: uno a Sevilla, otro a la Isla del León, el tercero a Málaga y el cuarto expuesto en la Corte de la vergüenza pública.

El periódico de Madrid, El Restaurador del día siguiente, afirmaba que no murió como un héroe pero si como un cristiano.

Benito Pérez Galdós, testigo de referencia, en sus Episodios Nacionales “El terror de 1824” afirmaba: “no ha brillado en toda nuestra historia un día tan ignominioso”.

 

Fontán  una vez disuelta la Diputación Provincial de la Coruña continuó con sus trabajos geodésicos para el levantamiento de su Carta Geométrica, concretamente el 18 de Diciembre de 1823 se encontraba en la parroquia de Bayo en Zas, cerca de Vimianzo, La Coruña, donde le extendieron el recibo que transcribimos:

 

“Yo Cipriano Pereira, recibí del Sr. Don Domingo Fontán el haber de doce reales, me corresponde por tres días en que le acompañé después de haberme mantenido y para su seguro lo firma a mi nombre Pedro García, vecino de Bayo a presencia de Andrés Nuño, mayordomo pedáneo de la misma parroquia y de Bruno Rojo de igual  vecindad, a quienes inscribo en comisión de dicho señor, acerca del levantamiento del plano de Galicia. Bayo 18 de diciembre 1823.

Pedro García”.

 

Para concluir, señalaremos que Domingo Fontán durante su estancia en la Coruña, residió en la casa 3ª 2º piso de la céntrica calle de Las Damas y por razón de vecindad, conoció a Manuel Riva Gómez, hija de Pedro Riva Arias y María del Carmen Gómez Piñeiro, ambos vecinos de la Coruña, parroquia de Santiago, naturales de Santa María la Alta, jurisdicción de Lugo y de la parroquia de Arzúa respectivamente.

 

Manuela nació el 17 de Septiembre de 1800 en el domicilio familiar sito en la casa 1ª piso 2º de la misma calle de las Damas en que residía Fontán, tuvo una hermana gemela que nació después de ella, a quien llamaron Josefa y un hermano mayor llamado José Manuel Pedro quien nació en la misma casa el 19 de Marzo de 1805.

 

Domingo Fontán y Manuela Riva contrajeron matrimonio en La Coruña, parroquia de Santiago el 24 de Abril de 1824.

 

 

Cesar Camargo Sánchez

Vicepresidente

Fundación Domingo Fontán

octubre de 2015

 

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